viernes, 31 de agosto de 2012

INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN DE LA PSICOPATÍA INFANTIL Y JUVENIL. ARTÍCULO ACTUALIZADO.


LA MEDICIÓN EN PSICOPATÍA INFANTO-JUVENIL: INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN.

Psychopathy Checklist: Youth Version. PCL: YV (Forth, Kosson &Hare, 2003). Adaptación de la PCL-R de adultos (Hare, 2003).
Busca evaluar rasgos psicopáticos en adolescentes entre 12 y 18 años. Consta de 20 ítems, se puntúan según su presencia o ausencia en una escala de tres puntos, a través de la información obtenida en una exhaustiva entrevista clínica semi-estructurada e información de registros externos. El tiempo de aplicación de la prueba se extiende a dos horas. Reporta información de las áreas afectivo, interpersonal, conducta impulsiva y antisocial. A diferencia de la escala de adultos, no posee un puntaje de corte clasificatorio.

PSD (Psycopathy screening device) Frick, et al., 1994.
Tomó como modelo la PCL-R de Hare, basándose en dos dimensiones:
1) Insensibilidad emocional / Dureza (IE).
2) Pobre control del impulso / conductas perturbadoras (I/CP).
Estos dos factores son muy semejantes a los dos factores que la literatura ha identificado con la psicopatía en muestras adultas, abarcando aspectos conductuales, y aspectos afectivo/interpersonales. La escala es evaluada tanto por uno de los padres como por uno de sus maestros. 

Antisocial Process Screening Device (APSD) de Frick & Hare (2001).
Es una reformulación del PSD (Frick et al., 1994). Evalúa los rasgos precursores de la psicopatía según el modelo de Hare y, aunque está orientada a niños entre 6 a 13 años, es utilizada extensamente con adolescentes. Consta de 20 ítems, se puntúan en una escala de tres puntos que aportan a una escala total y a  tres dimensiones de comportamiento: insensibilidad emocional, narcisismo e impulsividad. La escala se completa por adultos próximos al niño (padres y/o profesores). Sus ítems que aparecen a continuación, y debe anotarse que para cada uno de ellos el padre o profesor tiene tres opciones:

·         ”Totalmente falso”: (TF)

·         ”Algunas veces verdadero”: (AV)

·         ”Siempre verdadero”: (SV)

Los ítems que afirman conductas apropiadas se puntúan en un sentido inverso. También existe una versión auto-informada para adolescentes. Ambas versiones han demostrado buenas características psicométricas (Frick & Hare, 2001; Muñoz & Frick, 2007).

CPS (Childhood Psychopathy Scale) Lynam, 1997.
Se trata de una escala de 13 ítems desarrollada por Lyman, que sigue las huellas de la PCL-R pero pierde cualidades relevantes del factor de personalidad de la psicopatía, lo que hace dudoso su empleo. 

mCPS (Modified Child Psychopathy Scale) Lynam y Gudonis, 2005.
La versión para padres más reciente del instrumento está formada por 55 ítems en forma de pregunta con un formato de respuesta Verdadero (I), Falso (0). Los ítems se agrupan en 14 dimensiones con coeficientes de fiabilidad que oscilan entre ,41 y ,74. Dichas dimensiones fueron agrupadas en dos dimensiones globales, similares a las empleadas en el estudio de la psicopatía adulta, y cuya validez ha sido probada en trabajos anteriores. El Factor 1 recoge los valores afectivos e interpersonales de Locuacidad, Falsedad, Manipulación, Ausencia de Culpa, Pobreza de afecto, Insensibilidad, Informalidad y Grandiosidad. Por su parte el Factor 2 hace referencia a los aspectos más conductuales del fenómeno a través de las dimensiones de Susceptibilidad al aburrimiento, Estilo de vida parasitario, Descontrol conductual, Falta de planificación, Impulsividad y Ausencia de responsabilidad.

 
Youth Psychopathic Traits Inventory (YPI) de Andersen, Kerr, Stattin, & Levander, (2002). Auto-reporte de 50 ítems, evalúa psicopatía en adolescentes. Presenta los rasgos psicopáticos como habilidades con el objeto de minimizar problemas de distorsión de respuesta y deseabilidad social. Dirigido a jóvenes entre 12 y 18 años. Obtiene una puntuación total, tres dimensiones factoriales y 10 subescalas.

SAVRY (Structured Assessment of Violence Risk in Youth).
El SAVRY (Structured Assessment of Violent Risk in Youth: Borum, R., Bartel, P., & Forth, A., 2003, traducción castellano/catalán: Vallès, L. & Hilterman, E., 2006) nació como un instrumento para la valoración del riesgo de violencia en jóvenes, pero ha evolucionado y ha sido validado por numerosas investigaciones como un instrumento válido para valorar también el riesgo de reincidencia general. Rango de edad: 12 a 18 años. Tiempo: 10-15 minutos. El SAVRY está diseñado como una ayuda para que los profesionales encargados de la evaluación hagan sus valoraciones y emitan juicios sobre el riesgo de violencia de un joven con una mayor precisión. Sin embargo, para valorar o medir un factor de riesgo o de protección concreto, los evaluadores pueden también aplicar tests, instrumentos o escalas de medición complementarios.

CBCL (Child Behavioral Checklist) Achenbach, 1991.
Este cuestionario valora la presencia de alteraciones conductuales en las dimensiones Interiorización-Exteriorización, a partir de la información proporcionada por los padres a través de 113 ítems con una escala de respuesta de 0 (No es verdad) a 2 (Muy verdadero o frecuentemente verdad). 

TFR (Teacher´s Report Form) Achenbach 1991.
Con una estructura similar al CBCL este cuestionario analiza los problemas conductuales en el ámbito académico.

Escalas derivadas del Inventario Clínico para Adolescentes de Millon (MACI) de Millon (1993).

Escala de contenido Psicopático o PCS de Murrie & Cornell (2000).

Integrada por 20 ítems del MACI que se relacionan con el constructo bidimensional de psicopatía de Hare (1991). investigaron la capacidad del The Millon Adolescent Clinical Inventory (MACI-Millon, 1993), para evaluar la psicopatía.

 
Escala Psicopática de 16- ítems o P-16 de Salekin, Ziegler, Larrea, Anthony & Bennett (2003). Tres subescalas cuyos ítems reflejan las dimensiones de dureza/insensibilidad, egocentrismo y conducta antisocial. Predice bien reincidencia general y reincidencia violenta (Salekin et al., 2003).

 
Inventory of Callous-Unemotional Traits o ICU de Frick (2003); Essau et al.,  (2006). Evalúa específicamente la dimensión Dureza/Insensibilidad en adolescentes. Escala de autoreporte de 24 ítems. Se estructuran en tres factores: Dureza (callousness; dimensión del comportamiento que incluye carencia de empatía, culpa y remordimiento), Descuido interpersonal (uncaring; ausencia de cuidado por el propio desempeño y por los sentimientos de los demás) y Frialdad Emocional (unemotional; focalizada en la ausencia de expresión emocional). Predice bastante bien la conducta antisocial.
 

OTROS INSTRUMENTOS ALTERNATIVOS DE EVALUACIÓN DE LA PSICOPATÍA.


Psychopathic Personality Inventory o PPI. Este inventario (PPI) fue desarrollado por Lilienfeld en 1990 para detectar rasgos de psicopatía en poblaciones no delincuentes Consiste en 187 ítems que se puntúan en una escala de 4 puntos con formato tipo Likert. Además de las 8 escalas que evalúan facetas de segundo orden, el PPI proporciona una puntuación total que representa globalmente la psicopatía. Contiene, también, escalas de validez para detectar tipos de estilos de respuesta potencialmente problemáticos entre los psicópatas: facilitación de una imagen positiva, fingirse otra persona y respuesta al azar.
El análisis factorial de los ítems del PPI mostró la existencia de 8 factores:
- Egocentrismo Maquiavélico (disposición cruel a manipular y aprovecharse de los otros, p. ej., “A veces intento que los otros quiebren las reglas por mí si yo mismo no puedo hacerlo”).
- Capacidad Social (impacto interpersonal y habilidad para influenciar a otros, p. ej., “Aun cuando los otros están enfadados conmigo, yo puedo  ganármelos utilizando mi encanto”).
- Insensibilidad al Miedo (disposición para enfrentar riesgos y ausencia de ansiedad anticipatoria, p. ej., “Hacer un salto en paracaídas realmente me asustaría”, que puntúa inversamente).
- Frialdad Emocional (frialdad, ausencia de culpa y de empatía, p. ej., “Algunos encontronazos que he tenido con otras personas me han resultado dolorosos”, que puntúa inversamente).
- Inconformismo Compulsivo (desprecio flagrante por todo lo que es tradicional, p. ej., “A veces cuestiono la autoridad simplemente por el placer de hacerlo”).
- Atribución Externa de la Culpa (tendencia a atribuir la responsabilidad de los errores propios a otros, p. ej., “Cuando voy con un grupo de gente que hace algo mal, terminan siempre echándome la culpa”).
Ausencia de Metas para el Futuro (actitud despreocupada hacia el futuro, p. ej., “Sopeso siempre los pros y contras de mis decisiones antes de llevarlas a cabo”, que puntúa en sentido inverso).
- Inmunidad al Estrés (sangre fría y ausencia de tensión en situaciones que habitualmente provocan ansiedad, p. ej., “Me mantengo en calma en situaciones en las que muchas otras personas entrarían en pánico”).
 

Levenson Primary and Secondary Psychhopathy Scales o LPSP. Levenson y su equipo desarrollaron este instrumento para detectar rasgos autoinformados de psicopatía en muestras no institucionalizadas (Levenson, Kiehl y Fitzpatrick, 1995). Se compone de 26 ítems que se puntúan en una escala tipo Likert de 1-4.

Interpersonal Measure of Psychopathy o IM-P. Conocedores de las desventajas de las medidas de autoinforme, sobre todo en lo que concierne a la evaluación de la psicopatía, Kosson, Steuerwald, Forth y Kirkhart (1997) decidieron desarrollar un instrumento con una filosofía distinta, la Interpersonal Measure of Psychopathy (IM-P), y al que no queríamos dejar de hacer referencia aunque sean pocos los datos psicométricos que hemos encontrado. Es una escala que evalúa la presencia de rasgos de psicopatía sin estar especialmente adaptada a poblaciones infanto-juveniles. La evaluación se realiza a través de la interacción entre entrevistador y entrevistado, y refleja la observación directa del proceso interpersonal sin tener en cuenta el contenido de las respuestas de los participantes Los ítems de la IM-P son también más específicos y conductuales que los criterios de los ítems de la PCL:YV.

Otras escalas: 
  • Escala de Conducta Disocial (ECODI27). (Pacheco, M. y J. Moral, 2010).
  • Escala de Búsqueda de Sensaciones, Forma V (SSS-V). (Zuckerman, M., S. Eysenck y H. Eysenck, 1978).
  • Cuestionario de conductas anti-sociales y delictivas (CAD).
  • Sistema de Evaluación de la Conducta de niños y adolescentes para Padres y Profesores (BASC).
Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y perito Forense.
grupospsicojuridica@gmail.com
Colegiado en Valencia.
696102043.

 

miércoles, 29 de agosto de 2012

LA PERPLEJIDAD DE LA SOCIEDAD ANTE EL ASESINATO DE DOS NIÑOS INOCENTES.

Cuando se descubre que dos niños inocentes, han sido asesinados por un criminal, un asesino, un elemento peligroso para la sociedad por su brutalidad y su reiterada y manifiesta propensión para transgredir y violar las normas sociales, entonces, la población, la sociedad en general, se indigna..... pero comprende, es decir, tiende a pensar, "se veía venir", "este tipo de delincuentes no deberían estar sueltos", etc, de modo que su horror queda contenido entre límites comprensibles.
Sin embargo, cuando los crimenes salvajes, incomprensibles, atrozes e injustificados, perpretados contra víctimas inocentes como son los niños, se llevan a cabo por sujetos que no han debutado como criminales y cuya conducta hasta la fecha, se ha caracterizado por su civismo y normalidad, entonces "saltan todas las alarmas y se encienden las luces rojas", mientras todos se preguntan (incluidos muchos de los peritos forenses y expertos que salen en la T.V.) "¿pero que ha pasado'"?...y no lo entienden...
La principal diferencia, por ejemplo entre "los asesinos de la niñas de Alcácer" y el "presunto asesino de los niños R. Y J.", es que los primeros, eran simples delincuentes comunes, asesinos con un "Trastorno Antisocial de la Personalidad" (trastorno con una presencia elevadísima entre la población reclusa, en torno al 75%), gente cuya conducta desviada y crónicamente inestable y antisocial, les ha ido llevando a lo largo de la vida, por un sendero de criminalidad creciente (tanto en número como en gravedad de delitos...). Este tipo de individuos, crece en en un contexto socioeducativo marginal, suele tener problemas de socialización desde la escuela (con fracaso escolar, consumo de sustancias a edades tempranas, etc), bajos niveles de inteligencia (inteligencia límite), que les lleva a desarrollar rasgos de personalidad tendentes a la insensibilidad y la crueldad, se caracerizan por la búsqueda incesante de emociones, tendencia al aburrimiento, baja tolerancia a la frustración y pobre control de la IRA.
Sin embargo, el presunto asesino de los dos niños que ocupa la actualidad, es de otro tipo muy distinto, "es listo, inteligente, planificador, carece de empatía, carece de ansiedad, es narcisista y dominante, tiene un enorme control sobre su conducta y no se pone nervioso, usa las relaciones interpersonales en beneficio propio, es egoista y carece dde emociones básicas como la empatía, sin embargo no presenta ningúntrastorno mental, es decir, sabe dilucidar entre el bien y el mal, entre lo correcto y lo incorrecto y actuará siempre ajustándose a la legalidad a la corrección social," hasta que necesite MATAR. Estamos hablando de un PSICÓPATA.
Puede que no lo necesite nunca, (matar digo, como la mayoría de los psicópatas llamados psicópatas integrados y que pasan totalmente desapercibidos y ocultos entre nosotros, pero que si el destino y la eventualidad se lo permiten, no dudarán ni un momento en dejar suelta a la fiera que llevan dentro- como es el caso de los carceleros nazis y de otros regímenes...), solo matará si desea algo y no lo consigue por que alguien se interpone en su camino, entonces (y una vez haya intentado alcanzar sus deseos, planes y objetivos por vía del chantaje, la manipulación y la violencia psicológica) matará sin ninguna clase de remordimiento, culpa o angustia y lo hará planificandolo, elaborará una coartada y se justificará perfectamente, porque en su fuero interno "no ha hecho nada de lo que se tenga que arrepentir", "no le importa la vida humana", "no la valora", "no siente el dolor ajeno", "es incapaz de ponerse en el lugar de sus hijos o de su mujer", solo piensa en la venganza...todos son seres prescindibles.
Por supuesto que, ante la justicia no pueden declararse enfermos mentales, ya que saben lo que hacen, carecen de sintomatología psicótica (alucinaciones visuales/auditivas, delirios, etc) y disciernen entre el bien y el mal....no hay eximente ni atenuantes, al contrario que en la esquizofrenia o las psicosis en general o inclusive los estados de enagenación mental transitoria (provocados por estallidos de rabia o por el consumo de sustancias psicotrópicas).
 
"No todos los psicópatas responden al diagnóstico de TAP, ni todos los individuos con TAP podrían considerarse psicópatas". Cleckey.

Ignacio G. Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta. Perito Forense.
http://psicolegalyforense.blogspot.com

domingo, 26 de agosto de 2012

TRATAMIENTO DE LA PSICOPATÍA: Principios rectores de los programas de intervención terapeutica.

Según Lösel (2000) para que un programa de tratamiento para psicópatas sea relativamente prometedor debería seguir los siguientes principios:
1. Apoyarse en una sólida base conceptual teórica.
2. Realizar una evaluación profunda y dinámica del delincuente.
3. Seguir un tratamiento intensivo. Los psicópatas necesitan un tratamiento intensivo y regular, no programas de poca duración. Se les debe forzar a colaborar mediante gratificaciones, pero siendo muy prudentes en este extremo. Es preciso evitar que el programa termine antes de tiempo debido a que los psicópatas se adapten a él de manera superficial. Puesto que muchos de ellos abandonan el programa por mal comportamiento o falta de motivación, se debe hacer todo lo posible para que esto no suceda.
4. Instituciones claramente estructuradas y controladas. El entorno institucional debe evitar reforzar la manipulación, los reproches, las negociaciones y otras técnicas típicas de los psicópatas, por lo que se recomienda que el entorno esté bien estructurado y supervisado. A ser posible, la institución o departamento terapéutico debería estar aislado. Hay que imponer normas y cumplirlas, así como derechos y obligaciones claras y estrictas, y hay que hacerlo de manera consecuente.
5. Crear un ambiente y régimen positivos en la institución. Aunque el personal de la institución debe de ser firme y consecuente, el ambiente en la institución debe ser sensible, constructivo y de apoyo.
6. Cubrir las necesidades criminogénicas de los delincuentes, una de las metas fundamentales actuales van en contra de sus intereses, por lo que hay que fomentar los comportamientos no criminales mediante el uso de recompensas y castigos:
- Aumentar la demora de gratificación
- Reducir distorsiones cognitivas que favorecen el comportamiento criminal
- Enseñarles a controlar sus impulsos
- Enseñarles a resolver los problemas de manera prosocial
- Reducir su dependencia al alcohol y otras sustancias
- Enseñarles a imitar modelos atractivos y no criminales
- Reforzar el seguimiento y la supervisión en la familia y en el entorno cotidiano
- Es muy importante cambiar su forma de procesar la información
7. Medidas basadas en el principio de adecuación. Se deben de realizar programas multimodales y cognitivo- conductuales, porque parecen ser los más indicados para cambiar las distorsiones cognitivas, negaciones, minimizaciones,… Cada elemento del programa ha de examinarse para ver si existe la posibilidad de que los delincuentes se aprovechen de él. Es  recomendable asignar a cada psicópata un miembro del equipo que sea comprensivo, pero también firme y consecuente.
8. Asegurar que el programa se cumpla íntegramente.
9. Una minuciosa selección, formación y supervisión de los profesionales implicados. Se requiere un personal cualificado, sensible, competente y multidisciplinario, seleccionado no solamente en función de sus calificaciones profesionales, sino también por sus características personales. Deben pasar por una formación intensiva que les instruya a fondo sobre la psicopatía y su control. La supervisión continua ayuda a mejorar las habilidades personales y actitudes en el trabajo.
10. Neutralizar las redes sociales y procesos de grupo desfavorables. Deben de controlarse las redes sociales existentes en la institución con el fin de no dejar que el psicópata llegue a manipular, también deben desarrollarse normas de comportamiento explícitas en los grupos. Internos relativamente firmes y cooperadores pueden cumplir una función importante al enfrentar al psicópata con la realidad. A veces, pueden funcionar como un tipo de coterapeuta.
11. Reforzar los factores de protección naturales, el personal debe intentar descubrir y reforzar los factores de protección que contrarrestan la manipulación y las relaciones sociales criminogénicas después de la puesta en libertad.
12. Seguimiento controlado y prevención de recaídas, muchas veces el tratamiento del comportamiento antisocial sólo surte efectos superficiales o pasajeros. A los psicópatas que han sido puestos en libertad se les debe vigilar y supervisar regularmente para asegurarse de que los cambios positivos se mantienen.
13. Evaluar sistemáticamente los programas, los actuales conocimientos teóricos y prácticos sobre el control y tratamiento de los psicópatas deben someterse a prueba continuamente en evaluaciones que tengan una sólida base metodológica.
14. La importancia de la prevención e intervención a una edad temprana. Hay cada vez más indicios de que hay precursores en la infancia y adolescencia. Los estudios sobre el comportamiento antisocial precoz y persistente revelan la existencia de una serie de factores biopsicosociales que constituyen un riesgo acumulativo, una especie de efecto de bola de nieve; sabiendo esto, parece prometedor intervenir tempranamente, antes de que se hayan acumulado demasiados riesgos. Los programas eficaces para niños en situaciones de riesgo deben incluir elementos que mejoren las habilidades cognitivas y sociales, y reduzcan la impulsividad y los déficits de atención. Deben ir acompañados de elementos que mejoren también el comportamiento de los padres.
15. Reducir el refuerzo por parte de la sociedad, los factores culturales pueden suprimir o reforzar la expresión del comportamiento psicopático.
Por último, añadir que a pesar de que los hallazgos son prometedores, los tratamientos de sistemas múltiples están todavía adaptándose al fenómeno concreto de los jóvenes con rasgos psicopáticos.
 
Fdo.Ignacio G.Sarrió.
Ignacio González Sarrió.
grupospsicojuridica@gmail.com
696102043.

 

viernes, 24 de agosto de 2012

PSICOPATÍA INFANTIL: Modelo de Frick.

Frick propone un modelo etiológico, según el cual los problemas de conducta de inicio temprano pueden responder a diferentes vías causales. En un primer grupo sin características de Dureza/Insensibilidad, la etiología puede ser muy heterogénea, por ejemplo, en unos niños el factor crucial puede radicar en ambientes de crianza problemáticos, en otros una baja inteligencia puede dar lugar a dificultades para anticipar las consecuencias de la conducta. Sin embargo, a juicio de Frick, es un segundo grupo, mucho más homogéneo, cuya principal característica es la alta puntuación en la dimensión Dureza/Insensibilidad (D/I), dimensión donde según este autor, radica la esencia de la psicopatía infanto-juvenil (Frick et al. 1994).
 
De esta forma y a través de la aplicación del instrumento PSD (Psychopathy Screening Device), se observa una estructura de dos factores muy semejantes a la encontrada en población adulta, que son Impulsividad/Problemas de Conducta (I/PC) y dureza/Insensibilidad (D/I).
 
El factor (I/PC) refleja el aspecto relativo a los problemas de conducta, mientras que el factor (D/I) se centra en características  relacionadas con falta de sentimientos de culpa, emociones superficiales y falta de empatía. Esta dimensión D/I rescata los rasgos de crueldad y frialdad emocional que actualmente se asocian a la conceptualización de la psicopatía infanto-juvenil. 
De un modo semejante a Lynam, Frick apela a déficits de inhibición conductual. Estos déficits serían un reflejo de un débil sistema de inhibición del comportamiento y se manifestaría en la falta de miedo y en tareas que exigen modulación de la conducta en respuestas a señales de castigo. 
Un estudio de revisión en muestras judicializadas (Andershed, Gustafson, Kerr & Stattin, 2002), informa que los jóvenes que presentan las características de crueldad, indiferencia afectiva y frialdad emocional asociadas al factor D/I, cometen más delitos y de mayor gravedad que los adolescentes transgresores no psicopáticos, comienzan sus transgresiones a más temprana edad y están más implicados en violencia institucional. 
En muestras de escolares, Essau et al., (2006) y Frick et al. (2000) señalan que los rasgos de crueldad, desafección y frialdad emocional, al combinarse con problemas de conducta, son los que mejor detectan la psicopatía en niños y jóvenes de los dos sexos. Además, estos autores señalan, de común acuerdo con Dadds, Fraser, Frost y Hawes (2005), que aunque las dimensiones que emergen en niños y jóvenes de población general no son tan claras como las que surgen en los adultos y jóvenes judicializados, las características de carencia de culpa, remordimiento, emocionalidad y empatía, junto a un uso manipulativo de los otros en función del propio beneficio, constituyen el elemento diferenciador del subgrupo psicopático en poblaciones escolares.  
En contextos no judicializados los rasgos que mejor detectan la psicopatía en niños y jóvenes de los dos sexos son la crueldad, desafección y frialdad emocional al combinarse con problemas de conducta. Essau et al., (2006) y Frick et al. (2000). 
 De manera que como se puede observar, la falta de empatía se convierte en eje central para entender la psicopatía juvenil, esta carencia se relaciona directamente con la insensibilidad emocional presente en las conductas violentas (Widiger y Lynam, 1998). 
 
Por otra parte, encontramos otra característica propia de estos jóvenes, la dificultad para discernir entre lo bueno y lo malo, pero no desde lo cognitivo (razonamiento moral) sino desde lo afectivo e interpersonal, lo cual explica la característica presente en los individuos psicópatas, a saber, que pueden comprender que alguien está sufriendo (vertiente cognitiva) pero no pueden sentirlo (vertiente emocional).

Fdo. Ignacio G. Sarrió.
Psicólogo y Psicoterapeuta.
Col. Valencia.
grupospsicojuridica@gmail.com

domingo, 19 de agosto de 2012

DEFINIENDO LA PSICOPATÍA.

Por Psicopatía se entiende un estilo interpersonal arrogante y mentiroso que denota grandiosidad, manipulación e insensibilidad en las relaciones con los demás, respecto al plano afectivo encontramos que es incapaz de forjar lazos afectivos con otras personas y en caso de hacerlo será desde la superficialidad, por otra parte es incapaz de asumir la responsabilidad de sus propios actos, siendo su estilo de vida impulsivo, parasitario, irresponsable y con tendencia a transgredir las normas sociales.

Utilizado para designar a personas con un trastorno antisocial severo, crónico y difícil de tratar, por psicopatía se entiende una anomalía psíquica en la que la conducta social del individuo se halla patológicamente alterada, sin que se vean afectadas las capacidades cognitivas superiores.

Es básicamente un trastorno al que le subyace un grado de incapacidad para sentir emociones (Silva, 2009).
Por tanto, se trata de un individuo que presenta un funcionamiento intelectual adecuado pero que parece tener un defecto profundo en el ámbito afectivo o inhibitorio que le afecta su habilidad para conducirse apropiadamente (Newman, 1998).


Robert D.Hare alude al déficit que estos sujetos presentan en la integración del mundo emocional con el razonamiento y la conducta. El psicópata puede saber lo que es una emoción pero no es capaz de sentirla. Argumenta que su núcleo afectivo se caracteriza por egocentrismo, crueldad, mentira y utilización de los demás sin ningún tipo de remordimientos mientras que su núcleo interpersonal se define por el carácter antisocial que presenta.


fdo. Ignacio G. Sarrió.
Psicólogo. psicoterapeuta y perito.


sábado, 18 de agosto de 2012

ITEMS PCL-YV: "Grandioso Sentido de Valía Personal"

En la presente publicación se irán presentando los Ïtems que conforman la prueba PCL-YV (Psychopathy Checklist: Youth Version (PCL:YV; Forth, Kosson & Hare, 2003). Este instrumento está dirigido a adolescentes entre los 12 y 18 años y mide características psicopáticas en los ámbitos Interpersonal (Faceta 1), Afectivo (Faceta 2), Estilo de Vida (Faceta 3) y Conducta Antisocial (Faceta 4). Consiste en una entrevista clínica semi-estructurada, video-registrada. Los datos recolectados a partir de la entrevista son contrastados con información adicional del joven. Ambos registros, entrevista y revisión de expedientes, son necesarios para realizar el análisis de datos que concluye al otorgar puntuación a los 20 ítems pertenecientes a las cuatro facetas del PCL:YV.

ítem 2: Grandioso Sentido de Valía Personal.
Este joven se ve aquí como alguien que vale mucho, de ahí que presente una actitud fanfarrona y arrogante, de alguien testarudo y que quiere dominar la conversación. Esta persona no está preocupada por su futuro; sus problemas-legales, familiares, etc.- no son culpa suya, sino de otros o de las circunstancias.

Fuentes de información:
Entrevista: EL joven puede querer llevar la entrevista, y para ello le mirará fijamente, se meterá en su espacio personal o le interrumpirá. Se puede ver su actitud superior cuando contesta a preguntas donde se le pide que se compare con otros. Según su punto de vista, él tiene derecho a tener cosas y a hacer cosas que los demás no pueden, porque él se lo merece y los otros -a los que suele criticar negativamente- no.
puede terminar hablando de él cuando se le preguta por otras personas.
Es muy útil aquí explorar  su autoconcepto y su autoestima. El joven que puntúa 2 en este item se ve como alguien sin defectos o errores, que presume de cómo es y de sus logros. sus problemas no son nada, le gusta mostrar su gran reputación.

Expediente e información colateral.- Es útil ver cómo otros profesionales y otras personas que le conocen le valoran. ¿Esta imagen de superioridad ha sido apreciada y señalada en otros lugares y personas?.

Fdo. Ignacio G. Sarrió.
Psicólogo.
perito y psicoterapeuta.
grupopsico@cop.es


martes, 14 de agosto de 2012

PCL-YV: Descripción de los Ítems: "Imagen Personal Falsa"


En la presente publicación se irán presentando los Ïtems que conforman la prueba PCL-YV (Psychopathy Checklist: Youth Version (PCL:YV; Forth, Kosson & Hare, 2003). Este instrumento está dirigido a adolescentes entre los 12 y 18 años y mide características psicopáticas en los ámbitos Interpersonal (Faceta 1), Afectivo (Faceta 2), Estilo de Vida (Faceta 3) y Conducta Antisocial (Faceta 4). Consiste en una entrevista clínica semi-estructurada, video-registrada. Los datos recolectados a partir de la entrevista son contrastados con información adicional del joven. Ambos registros, entrevista y revisión de expedientes, son necesarios para realizar el análisis de datos que concluye al otorgar puntuación a los 20 ítems pertenecientes a las cuatro facetas del PCL:YV.


Ítem 1: Imagen Personal Falsa.

Este ítem describe a un joven que tiene un estilo de relación insincero y superficial; sus historias son convincentes, aunque en verdad sean bastante improbables. Se trata de que él aparezca bajo una luz favorable. Para ello habla con soltura, y suele irse del tema, pudiendo emplear palabras técnicas o cierta jerga de modo inapropiado para causar una imagen favorable.. Aunque muchas veces logra parecer como desea, si nos fijamos bien es demasiado “amable” y “buen chico”. Algunos sujetos son menos efectivos en aparecer como amables y agradables, pero todavía dan una sensación de ser superficiales, de estar fingiendo.

Fuentes de información:
En la entrevista.- Evalúe su estilo interpersonal, que suele ser superficial, con mucha labia pero falso. Aunque parece que quiere cooperar, suele dar poca información realmente sustancial; por ejemplo, puede iniciar una respuesta a una pregunta, pero luego divagar y no decir nada. Quizás sea difícil que el profesional mantenga el control de la entrevista; el sujeto puede buscar su apoyo, o incluso hará preguntas, actuando como si estuviera muy cómodo, sin ansiedad. Mostrará signos de estar preocupado con la imagen que da. Así, si se le pide que cuente algo del pasado, muchas veces contará cosas del todo improbables teniendo en cuenta lo que se sabe de él. Le dirá las cosas que piensa que usted quiere oír, y no dudará en alabarle con objeto de impresionarle. En ocasiones es útil dejarle que “se vaya por los cerros de Úbeda”, ya que en esas circunstancias puede sacar a relucir de modo más nítido su auténtica personalidad.
Expediente e información colateral.- Compruebe inconsistencias entre lo que dice y los datos de archivo u otra información colateral.

Fdo. Ignacio G. Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta.


lunes, 13 de agosto de 2012

LA IRA. Análisis de la Emoción y medidas de Autocontrol.


Antes de plantearse el control y manejo de la IRA, resulta conveniente conocer algunos aspectos relacionados con ella. El control de cualquier EMOCIÓN pasa por su conocimiento, es decir, comprender en qué consiste, cuáles son sus mecanismos de acción, que elementos intervienen en su génesis, desarrollo, mantenimiento y extinción, así como, cuales son los factores de vulnerabilidad y protección.

Sin duda, la mejor forma de explorar cualquier dimensión psicológica (ya sea conductual, dinámica-relacional, cognitiva o emocional), es aquella exploración que se articula y gestiona en forma de preguntas, de tal forma que, la pregunta bien dirigida y articulada lleva a la comprensión del fenómeno y a su conocimiento (el conocimiento está en nosotros mismos, solo hay que saber llegar hasta él, es decir, descubrirlo, es lo que los filósofos griegos llamaban "La Mayeutica Socrática). 

Pasemos entonces a la exploración de dicho fenómeno psicológico: LA IRA. 

1º. ¿Qué es la IRA?.
Una Emoción.

2º. ¿Qué tipo de emoción es?.
Una Emoción básica de alta intensidad. 

3º. ¿Con qué variables se relaciona?.
Con el estrés, la personalidad y la dimensión cognitiva (los pensamientos y creencias).

4º. ¿A quienes afecta?.
Afecta a todos los seres humanos alguna vez en su vida, sin duda más a los de personalidad tipo C (La personalidad tipo C describe a aquellas personas que tienden a negar sus sentimientos y reprimir sus emociones) y los de personalidad tipo A  (personas impacientes, muy competitivos, ambiciosos, agresivos en los negocios y que les cuesta mucho relajarse o tomar unas vacaciones).

5º. Entonces, ¿es genética o se aprende?.
Es universal, está presente en todos los seres ontogenéticamente superiores (primates), es una emoción que depende del cerebro primitivo y se relaciona con la supervivencia, no obstante, en el ser humano tiene un componente de” conducta aprendida” muy significativo;  es decir, puede que la persona interiorice que dicha reacción le beneficia a la hora de conseguir  ciertos beneficios y esto la convierte (a ojos de la persona en cuestión) en una reacción deseable, rentable  y por lo tanto funcional, lo cual potenciará y fomentará su reaparición en el futuro.

 6º. ¿De qué estructuras cerebrales depende?.
Del Sistema Límbico (hipotálamo, hipófisis y amígdala), en concreto de la amígdala, es decir de las estructuras cerebrales filo- y ontogenéticamente más primitivas, encargadas de las reacciones directamente relacionadas con la supervivencia (reacciones de lucha y huída) y de otras emociones como el miedo.

7º. ¿Cómo reacciona el cuerpo cuando se produce un ataque de IRA?.
Un ataque o episodio de IRA es un RAPTO a la conciencia, o al estado de control consciente, es decir, nuestras acciones dejan de estar dominadas por el control consciente del YO y pasan a ser dominadas por el incosnciente (las pulsiones, “el ELLO”) , y más concretamente, por el instinto de destrucción y muerte (Tánatos). En este estado, neuropsicológicamente y fisiológicamente, existe un caos, una crisis, es decir un cambio brusco hormonal y de neurotransmisores a nivel cerebral. 

8º. ¿Qué cambios fisiológicos y hormonales se producen y suceden?.
En general, se produce una activación del Sistema Nervioso Simpático, en detrimento del Sistema Nervioso Parasimpático, esto da lugar a un desequilibrio en el sistema neuroquímico y en el eje “Hipotálamo-Hipofiso-Gonadal” (activación de "las glándulas suprarrenales"), dando lugar a su vez a la producción de, entre otras hormonas, el "CORTISOL", también llamada "hormona del Estrés", lo cual hace que aumente el nivel de glucosa en sangre y se potencie así la actividad muscular. El estrés es el causante de ciertas patologías relacionadas con la hipertensión arterial, la taquicardia, dificultades del sueño, sudoración, ansiedad, depresión, debilitación del sistema inmunológico y por supuesto ataques de agresividad
.
Con la activación simpática, se libera “adrenalina” (encargada de activar el sistema de alerta o sistema límbico;  sistema generador de emociones como  la ira, dolor, angustia, asco, miedo…), y esto ocasiona la pérdida del pensamiento consciente (corteza cerebral; que es el responsable del desarrollo de pensamientos morales y sociales de autocontrol emocional). La hipófisis es la glándula (conectada al sistema límbico) generadora de hormonas que a su vez activan la producción de adrenalina . 

El Cortisol y la adrenalina inunda el torrente sanguíneo, el estrés está servido.  

Si el estrés es crónico, se liberará también “Noradrenalina” que se comunica directamente con la amígdala, este desequilibrio neuroquímico generará emociones como angustia, tristeza, odio, hiperactividad, impulsividad, agresividad, etc. 

Otra hormona fundamental en la génesis y desarrollo de la IRA es la “Testosterona”, hormona ligada a la agresividad y la violencia humana, las conductas antisociales, la impulsividad y el suicidio, pero también con las conductas de competitividad y el aumento de la lívido.

Por otra parte, la testosterona disminuye la presencia en el cerebro de “Serotonina”, neurotransmisor vinculado a emociones placenteras tales como la paz, tranquilidad, felicidad, y equilibrio emocional, sin embargo, un aumento elevado de serotonina provoca lo que se conoce como “calma marina” y disminuye el apetito sexual. Es clave para el control de la animalidad humana y por lo tanto con el control de la IRA, dolor e impulsividad.

El déficit de serotonina está relacionado con la falta de ciertos aminoácidos (triptófano) a causa de una dieta pobre en ciertos alimentos. Los alimentos que aumentan los niveles de Serotonina son: el chocolate (que aumenta ciertas endorfinas), el pollo, las harinas, el arroz.

La Testosterona está también vinculada con la “Vasopresina”, cuyo aumento origina que el tiempo que transcurre entre la presencia de un estímulo amenazante  y la reacción de ataque disminuye, evitando que la señal de alarma llegue al córtex frontal (corteza cerebral) y el sujeto no piense antes de actuar, convirtiéndose sus comportamientos en violentos o delictivos. La corteza cerebral es el área cerebral más evolucionada, en la cual reside la moralidad, la conciencia y la ética, es decir, todos los procesos cognitivos superiores responsables del afrontamiento a largo plazo de los problemas vinculados con la predicción y elaboración mental. 

De modo que NIVELES ALTOS DE TESTOSTERONA  combinados con NIVELES BAJOS DE SEROTONINA aumentan los índices de agresividad, violencia, impulsividad y presencia de IRA.

Los niveles bajos de colesterol en sangre también están directamente relacionados con la impulsividad. Niveles bajos de colesterol motivan descensos en los niveles de Serotonina. 

A nivel neuroanatómico se observan alteraciones funcionales y disminución de tamaño de la amígdala y del hipocampo (en casos, por ejemplo de niños maltratados), generando mal ajuste social, dificultades a la hora de la toma de decisiones y aumento de la agresividad y delincuencia.

En resumen, la serotonina actúa como un calmante emocional; la dopamina excita emocional y sexualmente y activa la conciencia, la fantasía y la creatividad; la acetilcolina  hace posible que tengamos memoria y conocimientos intelectuales, agudiza las percepciones y pensamientos; la noradrenalina hace estar despierto y permanecer alertos, pero también está presente en las reacciones agresivas; el GABA  actúa como relajante. 

9º. ¿Entonces se trata de un proceso biológico o psicológico?.
Es un proceso neuropsicológico en el que existen factores de índole bio-psico-social.

10º. ¿y a nivel psicológico; como actua?.
El mecanismo de acción psicológico tiene dos facetas:

-          La faceta potenciadora de la emoción de IRA;  a través de la retroalimentación del estado alterado mediante pensamientos que lo potencian, es el fenómeno denominado “cargarse de razones para estallar”. Estos pensamientos fortalecen creencias a cerca de uno  mismo y de los demás, que a su vez cronifican actitudes desadaptativas basadas en el enfrentamiento y el conflicto interpersonal. Un ejemplo de este tipo de creencias y actitudes es “querer tener siempre la razón”, “querer ganar siempre”, “entender los inconvenientes como frustraciones o trabas puestas adrede por terceros”, “creerse en posesión de la razón siempre”, “ creerse más o menos que los demás”, etc…

-          La faceta inhibidora de la emoción. Es decir todos aquellas actitudes, conductas, pensamientos y análisis dirigidos a aumentar el control consciente de nuestro comportamiento y que fomentan estrategias de autocontrol .
Este último punto (el de autocontrol emocional) es el que trataremos en la próxima entrega. con las siguientes aportaciones:

- El SEXO PLACENTERO; Una practica para canalizar la tensión, la ira y la agresividad.

- EL DEPORTE; una actividad generadora de bienestar, salud y claidad de vida. actividad antagonista de la tensión, estrés y malestar emocional.

- OTRAS ACTIVIDADES PLACENTERAS; (HOBBIES, MEDITACIÓN, RELAJACIÓN, TAI-CHI, CONVERSACIONES CON GENTE POSITIVA, APRENDIZAJE EMOCIONAL, ANÁLISIS PERSONAL, ETC...).

- OTRAS TÉCNICAS DE AUTOCONTROL Y CRECIMIENTO PERSONAL:
  • Relativizar.
  • Reestructuración Cognitiva.
  • Teoría  Racional-Emotiva o de la relación entre mente-emoción-conducta- salud,.
  • Observación (vista desde fuera) y análisis crítico.
  • Parada del pensamiento (técnica del STOP).
  • Introspección o análisis consciente de uno mismo.
  • Tiempo fuera (salir a dar un paseo en el momento crítico).
  • Consciencia plena.
  • Valoración y anticipación de consecuencias.
  • Valoración de pros y contras y planteamiento de hipótesis en imaginación.
  • Visualización de consecuencias negativas y positivas.
  • Etc
Este último punto (el de autocontrol emocional) es el que trataremos en la próxima entrega.
Un abrazo,
Ignacio G. Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta. Coleg. Valencia.