LA IRA. Análisis de la Emoción y medidas de Autocontrol.


Antes de plantearse el control y manejo de la IRA, resulta conveniente conocer algunos aspectos relacionados con ella. El control de cualquier EMOCIÓN pasa por su conocimiento, es decir, comprender en qué consiste, cuáles son sus mecanismos de acción, que elementos intervienen en su génesis, desarrollo, mantenimiento y extinción, así como, cuales son los factores de vulnerabilidad y protección.

Sin duda, la mejor forma de explorar cualquier dimensión psicológica (ya sea conductual, dinámica-relacional, cognitiva o emocional), es aquella exploración que se articula y gestiona en forma de preguntas, de tal forma que, la pregunta bien dirigida y articulada lleva a la comprensión del fenómeno y a su conocimiento (el conocimiento está en nosotros mismos, solo hay que saber llegar hasta él, es decir, descubrirlo, es lo que los filósofos griegos llamaban "La Mayeutica Socrática). 

Pasemos entonces a la exploración de dicho fenómeno psicológico: LA IRA. 

1º. ¿Qué es la IRA?.
Una Emoción.

2º. ¿Qué tipo de emoción es?.
Una Emoción básica de alta intensidad. 

3º. ¿Con qué variables se relaciona?.
Con el estrés, la personalidad y la dimensión cognitiva (los pensamientos y creencias).

4º. ¿A quienes afecta?.
Afecta a todos los seres humanos alguna vez en su vida, sin duda más a los de personalidad tipo C (La personalidad tipo C describe a aquellas personas que tienden a negar sus sentimientos y reprimir sus emociones) y los de personalidad tipo A  (personas impacientes, muy competitivos, ambiciosos, agresivos en los negocios y que les cuesta mucho relajarse o tomar unas vacaciones).

5º. Entonces, ¿es genética o se aprende?.
Es universal, está presente en todos los seres ontogenéticamente superiores (primates), es una emoción que depende del cerebro primitivo y se relaciona con la supervivencia, no obstante, en el ser humano tiene un componente de” conducta aprendida” muy significativo;  es decir, puede que la persona interiorice que dicha reacción le beneficia a la hora de conseguir  ciertos beneficios y esto la convierte (a ojos de la persona en cuestión) en una reacción deseable, rentable  y por lo tanto funcional, lo cual potenciará y fomentará su reaparición en el futuro.

 6º. ¿De qué estructuras cerebrales depende?.
Del Sistema Límbico (hipotálamo, hipófisis y amígdala), en concreto de la amígdala, es decir de las estructuras cerebrales filo- y ontogenéticamente más primitivas, encargadas de las reacciones directamente relacionadas con la supervivencia (reacciones de lucha y huída) y de otras emociones como el miedo.

7º. ¿Cómo reacciona el cuerpo cuando se produce un ataque de IRA?.
Un ataque o episodio de IRA es un RAPTO a la conciencia, o al estado de control consciente, es decir, nuestras acciones dejan de estar dominadas por el control consciente del YO y pasan a ser dominadas por el incosnciente (las pulsiones, “el ELLO”) , y más concretamente, por el instinto de destrucción y muerte (Tánatos). En este estado, neuropsicológicamente y fisiológicamente, existe un caos, una crisis, es decir un cambio brusco hormonal y de neurotransmisores a nivel cerebral. 

8º. ¿Qué cambios fisiológicos y hormonales se producen y suceden?.
En general, se produce una activación del Sistema Nervioso Simpático, en detrimento del Sistema Nervioso Parasimpático, esto da lugar a un desequilibrio en el sistema neuroquímico y en el eje “Hipotálamo-Hipofiso-Gonadal” (activación de "las glándulas suprarrenales"), dando lugar a su vez a la producción de, entre otras hormonas, el "CORTISOL", también llamada "hormona del Estrés", lo cual hace que aumente el nivel de glucosa en sangre y se potencie así la actividad muscular. El estrés es el causante de ciertas patologías relacionadas con la hipertensión arterial, la taquicardia, dificultades del sueño, sudoración, ansiedad, depresión, debilitación del sistema inmunológico y por supuesto ataques de agresividad
.
Con la activación simpática, se libera “adrenalina” (encargada de activar el sistema de alerta o sistema límbico;  sistema generador de emociones como  la ira, dolor, angustia, asco, miedo…), y esto ocasiona la pérdida del pensamiento consciente (corteza cerebral; que es el responsable del desarrollo de pensamientos morales y sociales de autocontrol emocional). La hipófisis es la glándula (conectada al sistema límbico) generadora de hormonas que a su vez activan la producción de adrenalina . 

El Cortisol y la adrenalina inunda el torrente sanguíneo, el estrés está servido.  

Si el estrés es crónico, se liberará también “Noradrenalina” que se comunica directamente con la amígdala, este desequilibrio neuroquímico generará emociones como angustia, tristeza, odio, hiperactividad, impulsividad, agresividad, etc. 

Otra hormona fundamental en la génesis y desarrollo de la IRA es la “Testosterona”, hormona ligada a la agresividad y la violencia humana, las conductas antisociales, la impulsividad y el suicidio, pero también con las conductas de competitividad y el aumento de la lívido.

Por otra parte, la testosterona disminuye la presencia en el cerebro de “Serotonina”, neurotransmisor vinculado a emociones placenteras tales como la paz, tranquilidad, felicidad, y equilibrio emocional, sin embargo, un aumento elevado de serotonina provoca lo que se conoce como “calma marina” y disminuye el apetito sexual. Es clave para el control de la animalidad humana y por lo tanto con el control de la IRA, dolor e impulsividad.

El déficit de serotonina está relacionado con la falta de ciertos aminoácidos (triptófano) a causa de una dieta pobre en ciertos alimentos. Los alimentos que aumentan los niveles de Serotonina son: el chocolate (que aumenta ciertas endorfinas), el pollo, las harinas, el arroz.

La Testosterona está también vinculada con la “Vasopresina”, cuyo aumento origina que el tiempo que transcurre entre la presencia de un estímulo amenazante  y la reacción de ataque disminuye, evitando que la señal de alarma llegue al córtex frontal (corteza cerebral) y el sujeto no piense antes de actuar, convirtiéndose sus comportamientos en violentos o delictivos. La corteza cerebral es el área cerebral más evolucionada, en la cual reside la moralidad, la conciencia y la ética, es decir, todos los procesos cognitivos superiores responsables del afrontamiento a largo plazo de los problemas vinculados con la predicción y elaboración mental. 

De modo que NIVELES ALTOS DE TESTOSTERONA  combinados con NIVELES BAJOS DE SEROTONINA aumentan los índices de agresividad, violencia, impulsividad y presencia de IRA.

Los niveles bajos de colesterol en sangre también están directamente relacionados con la impulsividad. Niveles bajos de colesterol motivan descensos en los niveles de Serotonina. 

A nivel neuroanatómico se observan alteraciones funcionales y disminución de tamaño de la amígdala y del hipocampo (en casos, por ejemplo de niños maltratados), generando mal ajuste social, dificultades a la hora de la toma de decisiones y aumento de la agresividad y delincuencia.

En resumen, la serotonina actúa como un calmante emocional; la dopamina excita emocional y sexualmente y activa la conciencia, la fantasía y la creatividad; la acetilcolina  hace posible que tengamos memoria y conocimientos intelectuales, agudiza las percepciones y pensamientos; la noradrenalina hace estar despierto y permanecer alertos, pero también está presente en las reacciones agresivas; el GABA  actúa como relajante. 

9º. ¿Entonces se trata de un proceso biológico o psicológico?.
Es un proceso neuropsicológico en el que existen factores de índole bio-psico-social.

10º. ¿y a nivel psicológico; como actua?.
El mecanismo de acción psicológico tiene dos facetas:

-          La faceta potenciadora de la emoción de IRA;  a través de la retroalimentación del estado alterado mediante pensamientos que lo potencian, es el fenómeno denominado “cargarse de razones para estallar”. Estos pensamientos fortalecen creencias a cerca de uno  mismo y de los demás, que a su vez cronifican actitudes desadaptativas basadas en el enfrentamiento y el conflicto interpersonal. Un ejemplo de este tipo de creencias y actitudes es “querer tener siempre la razón”, “querer ganar siempre”, “entender los inconvenientes como frustraciones o trabas puestas adrede por terceros”, “creerse en posesión de la razón siempre”, “ creerse más o menos que los demás”, etc…

-          La faceta inhibidora de la emoción. Es decir todos aquellas actitudes, conductas, pensamientos y análisis dirigidos a aumentar el control consciente de nuestro comportamiento y que fomentan estrategias de autocontrol .
Este último punto (el de autocontrol emocional) es el que trataremos en la próxima entrega. con las siguientes aportaciones:

- El SEXO PLACENTERO; Una practica para canalizar la tensión, la ira y la agresividad.

- EL DEPORTE; una actividad generadora de bienestar, salud y claidad de vida. actividad antagonista de la tensión, estrés y malestar emocional.

- OTRAS ACTIVIDADES PLACENTERAS; (HOBBIES, MEDITACIÓN, RELAJACIÓN, TAI-CHI, CONVERSACIONES CON GENTE POSITIVA, APRENDIZAJE EMOCIONAL, ANÁLISIS PERSONAL, ETC...).

- OTRAS TÉCNICAS DE AUTOCONTROL Y CRECIMIENTO PERSONAL:
  • Relativizar.
  • Reestructuración Cognitiva.
  • Teoría  Racional-Emotiva o de la relación entre mente-emoción-conducta- salud,.
  • Observación (vista desde fuera) y análisis crítico.
  • Parada del pensamiento (técnica del STOP).
  • Introspección o análisis consciente de uno mismo.
  • Tiempo fuera (salir a dar un paseo en el momento crítico).
  • Consciencia plena.
  • Valoración y anticipación de consecuencias.
  • Valoración de pros y contras y planteamiento de hipótesis en imaginación.
  • Visualización de consecuencias negativas y positivas.
  • Etc
Este último punto (el de autocontrol emocional) es el que trataremos en la próxima entrega.
Un abrazo,
Ignacio G. Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta. Coleg. Valencia.







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