Parte XI: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. Análisis de la fiabilidad de las medidas.

Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce, R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

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Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una onceava  entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.


11º. Análisis de la fiabilidad de las medidas.
El sistema categorial metódico, como acabamos de demostrar, garantiza la disponibilidad de un instrumento de medida fiable y válido (Weick, 1985), pero no así de una medida fiable, tal y como se demanda en el contexto forense. Por ello, los sistemas de evaluación SVA y RM son, a la luz de la práctica forense, procedimientos de medida semi-objetivos (p. e., Arntzen, 1970; Undeutsch, 1967, 1988) o de decisión clínica (Köhnken, 2004; Steller, 1989). Para contrastar la fiabilidad de la medida concreta, el SEG incluye el sometimiento a prueba de la consistencia inter- e intra-evaluadores e inter-contextos (Wicker, 1975). Para ello se precisan dos evaluadores entrenados en la evaluación categorial, debiendo haber sido, al menos uno de ellos, efectivo y consistente en otros contextos previos, o sea, en pericias anteriores, con otros evaluadores. Los evaluadores ejecutarán la tarea por separado. De este modo se obtiene una medida de la consistencia inter-evaluadores e inter-contextos. Como herramienta estadística de análisis de la consistencia inter-evaluadores, el SEG toma el Índice de Concordancia, que es más restrictivo que los valores kappa, siendo el punto de corte ,80 (Tversky, 1977). La consistencia inter-e intra-medidas (la consistencia intra-medidas se obtiene de las medidas psicométricas y de entrevista clínico forense que contienen indicadores de engaño, esto es, (di)simulación que conforman los indicadores intra-medida) viene de la mano de los indicadores de la consistencia interna de las medidas (p. e., las escalas de validez de las pruebas psicométricas, plausibilidad de la declaración, estudio de las estrategias de simulación en la entrevista clínica, criterios de realidad y validez en las declaraciones); y de la consistencia entre distintas medidas (v. gr., concordancia entre medidas psicométricas y entrevista clínica, consistencia entre lo observado y lo manifestado, entre declaraciones, complementación o no [verbigracia, unas presentan indicios de veracidad y otras no, o no son prueba válida o suficiente] de las declaraciones y evaluaciones obtenidas del denunciante y denunciado). Los datos de medida de la consistencia se tomarán en unas hojas de registro creadas ad hoc, que incluyen todas las categorías de análisis de contenido con dos métodos de codificación: presencia de la categoría (e.g., las que se refieren a la declaración en su totalidad, esto es, las características generales) o codificación de las expresiones que dieron lugar a la codificación de la categoría (i.e., las categorías que se relacionan con partes específicas del testimonio). En el primer tipo de variables, la consistencia se mide sobre la base de la codificación del evaluador, presencia de la categoría vs. no presencia de la categoría, mientras que en la segunda no basta con el registro de la categoría, sino que es preciso verificar la correspondencia de las medidas. En otras palabras, el hecho de que se registre una determinada categoría del mismo modo por los dos evaluadores, no implica que las medidas se estén refiriendo exactamente a las mismas incidencias. Por ello, en la hoja de registro el evaluador habrá de anotar, en estas categorías, las expresiones que motivan la misma.

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Doctor en Psicología Forense.
grupopsico@cop.es
696102043
Valencia



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