LA PRUEBA PERICIAL PSICOLÓGICA EN VIOLENCIA DE GÉNERO: Cap. IV. Síndromes en las Víctimas.

CUADROS SINDRÓMICOS MÁS HABITUALES EN LAS VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO.

Tanto el síndrome de la mujer maltratada, la espiral de la violencia, el síndrome de adaptación paradójica a la violencia doméstica, así como el trastorno por estrés postraumático en al subtipo complejo (aún no reconocido por los Manuales diagnósticos al uso), explican tanto el mantenimiento de la mujer en las situaciones de malos tratos y la incapacidad de las víctimas para protegerse a sí mismas frente a la violencia de género, como las secuelas psicológicas que dichos malos tratos le provocan.

TEPT y TEPT Complejo.

El trastorno de estrés postraumático es una alteración psíquica que aparece, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (CIE 10, 1992), cuando la persona ha sufrido una agresión física o una amenaza para la vida propia o de otra persona, y cuando la reacción emocional experimentada implica una respuesta intensa de miedo, horror o indefensión. El suceso vivido no tiene que encontrarse necesariamente fuera del marco habitual de la experiencia humana. 

Entre los factores que predicen el desarrollo del TEPT se encuentran la frecuencia, severidad y duración de la violencia. Con respecto a la violencia psicológica, es una variable de predicción del miedo más fuerte que la propia violencia física y es más predictiva para el  desarrollo del TEPT. Las agresiones son consistentes, repetidas e imprevisibles lo que mantiene un elevado nivel de estrés. Todo ello unido al sentimiento de indefensión dará lugar a un trastorno por estrés postraumático (TEPT) sostenido y crónico.

TEPT Complejo describiría perfectamente lo problemas y efectos producidos por una exposición prolongada y continuada a estresores traumáticos interpersonales, como puede ser la violencia en contextos de malos tratos, capaces de provocar una afectación intensa en la personalidad de la mujer y de los niños maltratados o expuestos a situaciones violentas. Esta categoría describiría perfectamente aquellos casos de situación traumática prolongada y sostenida, de tal manera que la exposición prolongada a dicha situación, como ocurre en los malos tratos continuados, condicionaría y explicaría la desestructuración y cambios de la personalidad en la mujer víctima de violencia, de su identidad y de sus relaciones, así como las alteraciones profundas a todos los niveles del funcionamiento psicológico.

Los criterios propuestos por Herman para el diagnóstico del Trastorno por Estrés Postraumático Complejo (Herman, 2004) indican una historia de sometimiento a un control totalitario por un período prolongado (meses o años), así como oscilaciones en la regulación del afecto e impulsividad, alteraciones en conciencia y atención , alteraciones en la percepción del sí mismo, alteración de la percepción de la figura del abusador, del intimidador, alteraciones en la relación con otros, somatizaciones y alteración del sistema de significados.


Información extraída del artículo de Laura Fátima Asensi Pérez."La Prueba Pericial psicológica en asuntos de Violencia de Género". Revista Internauta de Práctica Jurídica. Nº 21, enero-junio 2008, pp, 15-29.
Bibliografía en el atículo original.
fdo. Ignacio González Sarrió. Psicólogo Colegiado en Valencia. Periciales de parte.

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