Control de la simulación/disimulación y detección del engaño.

Control de la simulación/disimulación y detección del engaño.
La simulación o disimulación refleja el deseo deliberado por parte del sujeto de
ocultar su estado mental real, bien para dar una imagen positiva de sí mismo (por ejemplo, en procedimientos para determinar la idoneidad de custodia de los hijos), o bien para transmitir un estado de deterioro acentuado (por ejemplo, en el ámbito de la responsabilidad penal para conseguir la exculpación o en el campo del daño psíquico para reclamar una indemnización) (Pivovarova et al., 2009; Rosenfeld et al., 2010) .

Hay una sospecha de simulación cuando existe un problema médico-legal, cuando hay una discrepancia entre los síntomas alegados y la observación de la conducta, cuando los síntomas son atípicos (mal definidos, erráticos e inconsistentes) y no se corresponden con los cuadros clínicos habituales y cuando hay una dramatización de las quejas o una sobreactuación clínica. Asimismo, la incapacidad alegada por el sujeto para el trabajo o el desempeño de los quehaceres habituales, pero el mantenimiento de la capacidad de diversión (deportes, salidas nocturnas, etc.), sobre todo cuando hay un historial previo de bajas laborales repetidas, da pie a la sospecha de simulación (Rosenfeld et al., 2010).

La simulación/disimulación y la detección del engaño son ámbitos distintos. El primero hace alusión a cuestiones psicopatológicas (simulación/disimulación de psicopatología); el segundo, al contenido de la información aportada. Int J Clin Health Psychol, Vol. 11. Nº 1 ECHEBURÚA et al. Evaluación psicológica forense frente a evaluación clínica 147

Ignacio González
Coordinador grupos de Trabajo
psicolegalyforense.

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