EL CUENTO EN EL QUE LA MADRASTRA MATÓ A CENICIENTA.
Creció en una gran ciudad del noroeste de España, en el seno de una familia burguesa y bien posicionada, desde pequeña sintió la necesidad de ser alguien importante, de ser valorada, de superar en prestigio a su padre. Su principal meta fue alcanzar la excelencia en todo lo que hacía, algo que trasladó también a su vida privada. Tras terminar sus estudios de derecho de forma brillante, inició una no menos brillante actividad profesional, pero nada parecía bastarle, nunca sintió que había superado a su progenitor y nunca sintió que se le reconociesen debidamente sus méritos. Por eso sabía que debía seguir esforzándose, seguir tratando de alcanzar esa excelencia que nunca llegaba a tocar con los dedos, debía mostrar al mundo lo valiosa que era, demostrar a su padre que ella era mejor. Era necesario extender su dominio más allá de su vida profesional y por eso eligió a un hombre sobre el que poder ejercer ese poder, un hombre sumiso y completamente entregado a su causa, alguien sob...