viernes, 29 de julio de 2016

México: Cárcel a padres que pongan a sus hijos contra su otro padre.


Hoy entran en vigor en el Distrito Federal las reformas al Código Civil que tipifican esta acción como violencia familiar. Quien incurra en esta falta también perderá la patria potestad del menor y verá cancelado su régimen de visitas
 
A partir de hoy se aplicarán sanciones de seis meses y hasta seis años de prisión, correspondientes al delito de violencia familiar, a quien transforme la conciencia de un menor de edad con el objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con uno de sus progenitores.

De acuerdo con las nuevas disposiciones del Código Civil capitalino, publicadas ayer en la Gaceta Oficial del Distrito Federal, este tipo de conducta se denomina alienación parental, y es realizada por uno de los padres que pone a sus hijos contra su otro progenitor.

Las nuevas disposiciones establecen que quien incurra en ello, cometerá el delito de violencia familiar que , se sanciona con prisión, de acuerdo con lo establecido en el artículo 200 del Código Penal para el Distrito Federal.

Con la nueva reforma que adiciona el artículo 323 Septimus al Código Civil del Distrito Federal, se establece que “Comete violencia familiar el integrante de la familia que transforma la conciencia de un menor con el objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con uno de sus progenitores”.

Agrega que “quien acredite dicha conducta (alienación parental), será suspendido en el ejercicio de la patria potestad del menor y, en consecuencia, del régimen de visitas y convivencias que, en su caso, tenga decretado”.

Detalla que en caso de que el padre alienador tenga la guarda y custodia del niño, la misma pasará de inmediato al otro progenitor, si se trata de un caso de alienación leve o moderada.

“En el supuesto de que el menor presente un grado de alienación parental severo, en ningún caso, permanecerá bajo el cuidado del progenitor alienador o de la familia de éste, se suspenderá todo contacto con el padre alienador y el menor será sometido al tratamiento que indique el especialista que haya diagnosticado dicho trastorno”, subraya.

Explica que en caso de que, por su edad, resulte imposible que viva con el otro progenitor, el Tribunal Superior de Justicia del DF determinará qué persona quedará encargada del menor.

Fuente: La Razón.com
29 de julio de 2016.


viernes, 8 de julio de 2016

IGNACIO GONZÁLEZ SARRIÓ: PSICÓLOGO EXPERTO EN PSICOLOGÍA JUDICIAL Y FORENSE EN VALENCIA.

Psicólogo Experto en Jurídica. Colegiado en Valencia. Formación de Postgrado en Clínica y Salud y Psicología Judicial y Forense. 

Estudio y valoración de:

- Huella Psíquica, Secuelas y Daño Moral por acoso, agresiones y otros eventos traumáticos.

- Credibilidad del Testimonio en víctimas y acusados.

- Valoración del acoso laboral, lesiones,  Incapacitaciones,  Patologías y Enfermedades Mentales.

- Informes Periciales en Guardia y Custodia de menores, Idoneidad Parental, Violencia, malos tratos, Alienación Parental.

- Valoración de la Peligrosidad y Reincidencia de la delincuencia.


Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial y Forense.
Miembro del Turno de Oficio del Colegio Oficial de Psicólogos de la C. Valenciana.
Máster en Psicología Clínica y Salud por la U.V.
Máster en Psicología Organizacional (RR.HH) por el COP.
Especialista en Psicología de la Salud por la Generalitat Valenciana.
Diploma de Estudios Avanzados por la U.V. Suficiencia Investigadora.
Doctorando en Psicología Jurídica. Especialidad Psicología aplicada al Derecho de Familia.
Experto Docente (CAP) por la Generalitat Valenciana.
Consulta en Valencia.
grupopsico@cop.es
696102043.



 

miércoles, 22 de junio de 2016

OTROS PROBLEMAS PARENTO-FILIALES DISTINTOS A LA ALIENACIÓN PARENTAL (AP).


Otros problemas parento-filiales distintos a la Alienación Parental (AP)


Problema
Autor/es
Características diferenciales
Rechazo del contacto
Bernet et al. (2010);
Garber (2011); Tejedor (2012)
ü  Resistencia al contacto con un progenitor y reacción negativa u hostil hacia el mismo.
ü  Causas: reacción hostil a un cambio vital, posicionamiento hacia uno de los progenitores tras el divorcio, causas justificadas, déficits parentales en el progenitor rechazado, el menor no encuentra nada positivo en su relación con el progenitor ausente, convicciones personales, falta de afecto.

Conflicto de lealtades
Borszomengy-Nagy (1973)
ü  Dinámica familiar en la que la lealtad hacia uno de los padres implica deslealtad hacia el otro (Lealtad escindida).
ü  Triangulación del menor en la disputa parental, siendo presionado a tomar partido a favor de uno o de otro.
ü  Desarrollo de una valoración negativa del progenitor rechazado al que culpa.
ü  El menor siente angustia por los dobles mensajes contradictorios que recibe y se involucra en el conflicto para resolverlo.

Doble-Vínculo
Bateson et al. (1971)
ü  Estructuración de los mensajes en las familias de personas con esquizofrenia. Mensajes opuestos.

Triangulación
Bowen (1978); Kerig (1995)
ü  Posición intermedia en el conflicto interparental. El conflicto puede ser obviado o enmascarado al generase un conflicto entre uno de los dos y un tercero.

Cisma marital

Lidz et al. (1971)
ü  Cada uno de los progenitores desprestigia al otro delante de los hijos, creándose dos bandos familiares enfrentados en el que los hijos participan activamente.


 
Alineamiento
Johnston (2003, 2005)
ü  Preferencia del menor por uno de sus progenitores a consecuencia de la capacidad empática de éste y que implica cierto grado de negatividad hacia el otro, pero que no conlleva necesariamente un comportamiento manipulador por parte del  progenitor aceptado.

Adultización
Burton (2002)
ü  El progenitor aliado busca en el niño una relación de compañerismo y colaboración atribuyéndoles una madurez de la que carece por su edad.

Parentificación
Johnston (1990)
ü  El progenitor delega en el menor la responsabilidad de cubrir sus necesidades de protección y cuidado y de mantener el equilibrio del sistema familiar.
ü  Tipos: instrumental o emocional.

Infantilización
Bogolub (1987);
Duryea (2007)
ü  Inhabilidad del progenitor para tolerar el crecimiento e independencia del niño.
ü  Implica dependencia emocional, sobreprotección y restricción de actividades y contacto del menor con sus iguales y otras figuras.

Síndrome de Medea
Wallerstein (1989)
ü  Difusión de los límites personales de los miembros de la familia.
ü  El progenitor deja de percibir las necesidades propias del niño y extiende a él sus propios sentimientos de abandono.

Trastornos clínicos de la infancia y adolescencia

ü  Ansiedad de separación.
ü  Fobia específica.
ü  TEPT.
ü  Trastorno negativista desafiante.
ü  Trastorno psicótico compartido.
ü  Trastorno de ideas delirantes inducidas (“folie à deux”).
ü  Trastorno adaptativo.
ü  Trastorno del estado de ánimo: depresión infantil.



Síndrome
Autor
Características
Síndrome de Acusaciones Sexuales en el Divorcio (SAID)
Blush y Ross (1997)
Falsas acusaciones de abuso sexual infantil post-divorcio.

Síndrome de la Falsa Memoria (SFM)
Gardner (2004)
Creencia falsa de haber sido abusadas en la infancia como consecuencia de la manipulación ejercida por un progenitor. Supone la instauración de falsas memorias traumáticas.

Síndrome del Progenitor Malicioso Asociado al Divorcio.
Turkat (1999, 2002)
Patrón de conductas complejo que busca dañar al otro progenitor a través del menor.

Síndrome de Interferencia Severa (SIS).
Vallejo Orellana et al. (2004)
Disfunción de la paternidad que puede incluir comportamientos graves, tales como el secuestro, abuso o crimen.

Síndrome de la madre amenazada
Klass y Klass (2005)
Madres que temen perder la custodia de sus hijos y fomentan actitudes de rechazo hacia el padre.

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial y Forense. (Turno de Oficio del Ils. Col. Ofic. de Psicólogos de la CV)
Máster en Psicología Clínica y Salud. (Universidad de Valencia)
Máster en Psicología Organizacional. (Colegio Oficial de Psicólogos).
Suficiencia Investigadora (DEA) (Universidad de Valencia)
Doctorando en Psicología Jurídica. (Universidad de Valencia)
Especialista en Psicología de la Salud (Generalitat Valenciana)
Experto Docente (CAP). Generalitat Valenciana.
696.10.20.43
Valencia.
grupopsico@cop.es









lunes, 29 de febrero de 2016

INTERFERENCIAS PARENTALES Y ALIENACIÓN PARENTAL.

Las estrategias de Alienación Parental (AP) pueden ser muy diversas al adquirir un carácter explícito o, por el contrario, completamente subliminal. Algunas de estas actuaciones específicas incluirían, Bolaños (2002): 
  1. El progenitor aceptado puede simplemente negar  la existencia del otro o etiquetar al hijo como frágil y necesitado de su continua protección, generando una estrecha fidelidad entre ambos. 
  2. Puede transformar las diferencias normales entre los padres en términos de bueno/malo o correcto/incorrecto,
  3. Convertir pequeños comportamientos en generalizaciones y rasgos negativos, 
  4. Poner al hijo en medio de la disputa, 
  5. Comparar buenas y malas experiencias con uno y otro,
  6. Cuestionar el carácter o estilo de vida del otro, 
  7. Contar al niño “la verdad sobre hechos pasados”, 
  8. Ganarse su simpatía, hacerse la víctima,
  9. Promover miedo, ansiedad, culpa, intimidación o amenazas en el niño. 
  10. También puede tener una actitud  extremadamente indulgente o permisiva”.

Así pues, la AP se entiende como el resultado de una actitud de interferencia constante y voluntaria por parte de un progenitor, cuya principal intención sería debilitar el vínculo entre el menor y el otro progenitor, provocando así el rechazo del menor y generando en este una concepción peyorativa del progenitor rechazado. Para ello, el progenitor que ejerce la alienación llevaría a cabo las conductas y estrategias de Interferencia Parental (IP) también llamadas conductas de obstrucción. Por tanto, no puede considerarse que la AP sea sinónimo de IP, ni que el despliegue de interferencias parentales vaya a ocasionar siempre la alienación parental del menor, dado que en esta intervendrán otros factores, y que atañen, ya no solo a la actitud y estrategias desplegadas por el progenitor alienante/obstaculizador, sino al propio menor y al progenitor alienado/rechazado. De este modo, se podría concluir que, siempre que exista AP, existirán conductas de IP, pero no al revés, pudiéndose ello explicarse por factores externos, es decir, aquellas características propias tanto del menor como del progenitor que no ejerce las interferencias, las cuales se convertirán en factores moduladores y mediadores de la alienación y del rechazo, en función de si se entienden como factores de vulnerabilidad a la alienación o factores protectores frente a la misma. De ahí la importancia de los rasgos de personalidad, tanto de los progenitores como de los menores, pero también de las experiencias y recuerdos previos al conflicto conservados por el menor con el progenitor objeto de las interferencias, la edad y momento evolutivo del menor, las propias habilidades y capacidades del progenitor objeto de las interferencias para saber minimizarlas o contra restarlas, o por el contrario agravarlas, así como la mayor o menor intención/motivación del progenitor agente de interferir en la relación parento-filial (Cartié et al., 2005 ).

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial y Forense.
Colegiado en Valencia.
grupopsico@cop.es
696102043.


jueves, 27 de agosto de 2015

DESCRIPCIÓN DE CONDUCTAS EN EL MENOR SEGÚN LA GRAVEDAD DEL SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL.


Tabla 21.
Nivel de gravedad del SAP
CONDUCTAS DEL MENOR.
LEVE
  •        Resistencia inicial del menor al contacto con el progenitor alienado.
  •        Una vez se produce el contacto el menor disfruta de una buena relación.
  •        Suele criticar al progenitor alienado en su ausencia.

MODERADO
  •        Aumenta el oposicionismo hacia el progenitor alienado.
  •        Resistencia al contacto fuerte y persistente.
  •        Quejas y críticas continúan durante el periodo de estancia con el progenitor alienado.
  •        Mantiene una relación leve o moderadamente patológica con el alienante.

SEVERO
  •        El menor se resiste persistentemente al contacto.
  •        Cree que el progenitor alienado es malo y/o peligroso.
  •        Muy probable que mantenga una relación gravemente patológica con el alienante.

Fuente. Bernet, Von Boch-Galhau et al., (2010).



Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial.
colegiado en Valencia.
NºCol. CV06179
grupopsico@cop.es
696102043
Valencia.

miércoles, 19 de agosto de 2015

MENORES ATRAPADOS EN EL CONFLICTO POST-RUPTURA DE SUS PADRES ,

-          Buchanan, Maccoby y Dornbusch (1991) describen el proceso a través del cual los hijos se sienten atrapados entre sus padres. En su estudio con adolescentes encuentran que altos niveles de conflicto y hostilidad entre los padres, así como una baja comunicación cooperativa predicen este estado en los hijos. El intenso conflicto inter-parental altera la interacción familiar de manera que los hijos se sienten atraídos al interior, al mismo tiempo que se sienten temerosos por los efectos que una estrecha relación con uno de sus progenitores pueda provocar en el otro.


Fuente. Bolaños, Ignacio. El Síndrome de Alienación Parental. Descripción y Abordajes Psico-legales. Psicopatología Clínica, Legal y Forense, Vol. 2, Nº 3, 2002, pp. 25-45.



Fdo. Ignacio González
Psicólogo. Perito Judicial.
Colegiado en Valencia.
Col. Cv06179.
Valencia
grupopsico@cop.es


lunes, 17 de agosto de 2015

ESTRATEGIAS DE ALIENACIÓN PARENTAL.

OBJETIVOS DE LAS ACTITUDES Y CONDUCTAS OBSTACULIZADORAS Y ALIENANTES.


  •          Comportamientos específicos que pueden ser conscientes o inconscientes, explícitos o sutiles.
  •          Buscan deteriorar la relación del niño con el progenitor alienado mediante:
  •       Desvalorizar la imagen que sostiene el menor de su otra figura paterna.   Obstaculizando el contacto entre ellos.
  •         Forjando una alianza patológica con el niño.



ESTRATEGIAS DE ALIENACIÓN.

  • El progenitor aceptado niega la existencia del otro.
  • Etiquetar al hijo como frágil y necesitado de su continua protección.
  • Transformar las diferencias normales entre los padres en términos de bueno/malo o correcto/incorrecto.
  • Convertir pequeños comportamientos en generalizaciones y rasgos negativos.
  • Poner al hijo en medio de la disputa.
  • Comparar buenas y malas experiencias con uno y otro.
  • Contar al niño "la verdad sobre hechos pasados".
  • Ganarse su simpatía.
  • Hacerse la víctima.
  • Promover miedo, ansiedad, culpa, intimidación o amenazas en el niño.
  • Actitud extremadamente indulgente o permisiva.
Fuente. Bolaños, Ignacio (2002). El Síndrome de Alienación Parental. Descripción y abordajes psico-legales. Psicopatología Clínica, Legaly Forense, Vol. 2, Nº3, pp. 25-45.


Fdo. Ignacio González.
Psicólogo. Perito Judicial y Forense.
Colegiado en Valencia.
Cv.06179.
grupospsico@cop.es
696102043.