lunes, 29 de junio de 2015

SUGERENCIAS A LOS PROGENITORES EN DIVORCIOS CONTENCIOSOS.

Sugerencias a los progenitores involucrados en un divorcio altamente conflictivo:
  • Mantener siempre le contacto con los hijos/as por breve o poco frecuente que sea el mismo.
  • Ante los ataques de los hijos, intentar rememorar la relación establecida antes de la separación y no entrar en réplica.
  • Evitar profecías autocumplidoras, dando argumentos que favorezcan las críticas.
  • Ante los ataques del alienador, transformarse en un junco que se dobla por el viento y permanece recto cuando deja de soplar.
  • Recordar siempre que los hijos son sensibles al lenguaje verbal y no verbal.
  • Cuidar los momentos de encuentros, compartir novedades, establecer compromisos, revestir de credibilidad.
  • Intentar conocer los gstos, creencias y sentimientos de los hijos.
  • Tener paciencia y persistir en las acciones de contacto, afrontándolas serenamente. No forzar ninguna situación.
  • Manejar los problemas de adultos entre adultos y no trasladarlos a los hijos.

Orientación para profesionales.
  • la recomendación de terapia familiar o mediación solo es posible en los casos leves de SAP. En los otros tipos es viable únicamente la intervención judicial.
  • No se debe privar al progenitor del contacto con sus hijos; si es necesario, se puede realizar el encuentro en condiciones controladas .
  • En caso de SAP severo, se debería considerar el cambio de custodia de los niños, ya que inducir un Síndrome de Alienación Parental a un hijo es una forma de maltrato, y como tal hay que proceder.

Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial y Forense.
Colegiado en Valencia.
Cv06179.
grupopsico@cop.es
Valencia.

viernes, 26 de junio de 2015

ESTILOS DE PAREJAS Y DIVORCIOS CONFLICTIVOS.

Estilos de parejas y divorcios conflictivos. Características.

Es frecuente encontrar características comunes en las parejas con hijos que recurren al divorcio contencioso, entre ellas destacan las siguientes:

  • Estilos de relación complementaria del tipo:
    • dominación.
    • Sumisión.
  • Ejerciendo el alienador el rol de controlador.
  • En la mayoría de los casos había ausencia de comunicación entre la pareja, lo que derivaba en una ineficiente modalidad de resolución de conflictos o de negociación de los desacuerdos.
  • En general, es poco el reconocimiento de ambos de la responsabilidad propia en los desacuerdos maritales, se acusan mutuamente (De la Cruz & González, 2001).
  • Muchos de estos progenitores se manejan con sus hijos como si fueran extensión de su yo (o una propiedad o parte de su patrimonio), no los perciben como sujetos diferentes de ellos mismos.
  • Este tipo de conducta no encaja en ningún tipo de patología concreta, se trata de actos intencionales sostenidos por un sistema de creencias sociales y rasgos de personalidad patológica.
  • Muchas veces encontramos en el centro de la escena deseos de poder, dominio y control, así como sentimientos de venganza.
  • Se ven así mismos como impecables, víctimas de su antigua pareja, desmintiendo cualquier responsabilidad en los problemas familiares.
  • Sobre la base de una herida narcisista que no pueden superar, mantienen la relación a través del conflicto y se instala el miedo a perder el papel de cuidador principal. Ponen a sus hijos como eje central de su existir y les dedican todo su tiempo.
  • Las mujeres se basan en la creencia de la menor capacidad del varón para la crianza de los hijos, aparte de la presión social del rol de madre.
  • En general, es frecuente que en los casos severos de SAP aparezcan en un alto porcentaje de los progenitores alienadores sentimientos por el ex-cónyuge, o sea, no han podido dar por terminado el vínculo marital.
  • En los mismos casos, la mayoría de los padres alienados tomaron la decisión de separarse, lo que desata la furia y el deseo de venganza del que se siente abandonado.

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial.
Colegiado en Valencia.
Nº. Cv06179.
696102043.
grupopsico@cop.es

miércoles, 17 de junio de 2015

DIVORCIOS CONTENCIOSOS: REPERCUSIONES EN LOS HIJOS

Según los especialistas, en el mejor de los casos, involucrar a los menores en el conflicto existente entre los progenitores puede provocarles estrés emocional, disminución del rendimiento escolar, alteraciones psicológicas que a menudo somatizan (causándoles dolor de cabeza, depresión, trastornos gastrointestinales, tics nerviosos, conductas regresivas, etc). Pero , a largo plazo, y en los caso de conflictos más graves, estos hechos repercuten negativamente en el equilibrio emocional de los niños, y pueden provocarles el desarrollo de patologías psicológicas o psiquiátricas. Negar esta realidad, supondría desconocer el interés superior del menor ante los conflictos parentales.


El problema no es cuando no es que los padres, responsablemente decidan poner fin a su vida en común, sino cuando se hacen partícipes a los hijos de los conflictos generados por la separación: se ven inmersos en problemas de adultos, tomando parte en el conflicto, reproduciendo las disputas de los mayores, con consecuencias negativas a nivel psicoemocional y conductual. La sintomatología puede agravarse cuando el menor es presionado para participar en los actos legales derivados del conflicto, donde sus sentimientos son utilizados como armas arrojadizas. En suma, los autores advierten que los procedimientos contenciosos generan estrés en progenitores e hijos que repercuten negativamente en su equilibrio emocional y pueden constituir un factor de riesgo de enfermedad mental en la infancia. Segura, Gil y Sepulveda (2006).


Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial y forense.
grupopsico@cop.es
CV06179.
Valencia.

jueves, 11 de junio de 2015

TIPOLOGÍAS DE FAMILIA EN FUNCIÓN DEL NIVEL DE CONFLICTO Y DE COOPERACIÓN. ADAPTADO (CAMARA Y RESNICK, 1988).

CONFLICTO
COOPERACIÓN
CARACTERÍSTICAS
RECOMENDACIÓN
ALTO
ALTA
Progenitores que presentan resentimiento mutuo pero que son capaces de hablar de las cuestiones relativas a los hijos.
Cuando tenían desavenencias procuraban que los niños no estuviesen presentes.
Funcionan mejor con acuerdos muy estructurados y ritualizados.
Puede instaurarse un sistema de tenencia compartida siempre que se encuentre altamente estructurado. En caso de dificultades concretas pueden beneficiarse de un proceso de mediación familiar y/o asesoramiento técnico puntual.
ALTO
BAJA
Los padres se mantienen enredados en sus desavenencias dedicando una alta energía a ello.
Se critican abiertamente de forma mutua tanto en sus formas de ser y sus funciones parentales.
Los niños acostumbran a ser el centro de sus disputas.
Discuten delante del menor, los desacuerdos sobre custodia o visitas y también las pautas educativas de cada progenitor.


El sistema de contacto y comunicación que se establezca debe serr altamente estructurado y evitar de forma activa que suponga encuentros de los progenitores en los intercambios.
Estas familias necesitarían disponer de atención especializada.
BAJO
BAJA
Progenitores que procuran evitarse mutuamente y hacer sus vidas al margen del otro.
Si alguna vez discuten es por algún desacuerdo sobre los hijos, no sobre ellos mismos.
En general no desean mantener contacto con el otro progenitor, ello dificulta el conocimiento y atención de cuestiones importantes de los hijos.
El sistema de contacto debe ser altamente estructurado en la modalidad que se decida.
Resulta muy convincente la participación de los padres en programa psico-educativo.
BAJO
ALTA
Los progenitores mantienen una relación positiva, apoyándose y respetándose mutuamente.
Toman de forma conjunta las decisiones que afectan a sus hijos y son muy flexibles en las pautas de contacto y comunicación.
Sin recomendaciones específicas.