jueves, 30 de abril de 2015

ALTERACIONES NEUROPSICOLÓGICAS ASOCIADAS AL CONSUMO DE DROGAS.

Un aspecto relevante a considerar es el hecho de que en consumidores de drogas el grado de afectación neuropsicológica puede estar asociado a una menor autoconsciencia de la severidad del problema del consumo o el grado de disfunción neuroconductual asociado (verdejo y Pérez, 2008a). 

Este fenómeno, que ha sido denominado "anosognosia", es más una complicación neurocognitiva desprovista de intencionalidad que un intento de simulación.

Ref. Manual de Neuropsicología Forense. De la clínica a los tribunales. Adolfo Jarne y Álvaro Aliaga. Colección Salud Mental. Herder. 2010.


Fdo. Ignacio González Sarrió.
Perito Judicial. Psicólogo.
Col. Nº. Cv06179.
Valencia.
696102043
grupopsico@cop.es






lunes, 27 de abril de 2015

ESTRATEGIAS DE ALIENACIÓN PARENTAL.

Bolaños (2002) incide en que las estrategias de alienación parental pueden ser muy diversas al adquirir un carácter explícito o, por el contrario, completamente subliminal. Algunas de estas actuaciones específicas incluyen: 
  1. El progenitor aceptado niega la existencia del otro; 
  2. Etiquetar al hijo como frágil y necesitado de su continua protección, generando una estrecha fidelidad entre ambos; 
  3. Transformar las diferencias normales entre los padres en términos de bueno/malo o correcto/incorrecto;
  4. Convertir pequeños comportamientos en generalizaciones y rasgos negativos; 
  5. Poner al hijo en medio de la disputa; 
  6. Comparar buenas y malas experiencias con uno y otro; 
  7. Contar al niño “la verdad sobre hechos pasados”; 
  8. Ganarse su simpatía; 
  9. Hacerse la víctima; 
  10. Promover miedo, ansiedad, culpa intimidación o amenazas en el niño; 
  11. Actitud extremadamente indulgente o permisiva”.


Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial.
Terapeuta de familia.grupopsico@cop.es
Cv06179.
grupopsico@cop.es
Valencia.

jueves, 23 de abril de 2015

TIPOLOGÍA DE PROGENITORES ALIENADORES ( Según intención manifiesta).

Centrándose en la intencionalidad manifestada por los progenitores alienadores durante sus comportamientos, Darnall (Darnall, 1998) distingue tres niveles que clasificarían a dichos progenitores en :

  1. Ingenuos (aquellos sin intención de menoscabar la relación del niño con el otro progenitor, pero que hacen comentarios negativos sobre el mismo).
  2. Activos (conscientes del potencial dañino de sus comportamientos y con intención de criticar y dañar al otro progenitor). 
  3. Obsesivos (con intención explícita de destruir la relación del niño con el progenitor alienado, llegando a presionar al niño a compartir su propia imagen negativa del otro progenitor y rechazarle empáticamente). 

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito Judicial y Forense.
Terapeuta de Familia.
Colegiado en Valencia.
NºCo. Cv06179.
696.10.20.43
grupopsico@cop.es

miércoles, 22 de abril de 2015

ESTRATEGIAS DE ALIENACIÓN PARENTAL.

Bolaños (2002) incide en que las estrategias de alienación parental pueden ser muy diversas al adquirir un carácter explícito o, por el contrario, completamente subliminal. 

Algunas de estas actuaciones específicas incluyen: 
  1. El progenitor aceptado niega la existencia del otro; 
  2. .tiquetar al hijo como frágil y necesitado de su continua protección, generando una estrecha fidelidad entre ambos; 
  3. Transformar las diferencias normales entre los padres en términos de bueno/malo o correcto/incorrecto; 
  4. Convertir pequeños comportamientos en generalizaciones y rasgos negativos; 
  5. Poner al hijo en medio de la disputa; 
  6. Comparar buenas y malas experiencias con uno y otro; 
  7. Contar al niño “la verdad sobre hechos pasados”; 
  8. Ganarse su simpatía; 
  9. Hacerse la víctima; 
  10. Promover miedo, ansiedad, culpa intimidación o amenazas en el niño; Actitud extremadamente indulgente o permisiva”.

Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Terapeuta de familia. Perito Judicial.
Colegiado en Valencia. CV06179.
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696.10.20.43
Valencia.

lunes, 20 de abril de 2015

DIFERENCIAS ENTRE EL SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL (SAP) Y LA ALIENACIÓN PARENTAL (AP).


En primer lugar, se considera fundamental establecer la diferenciación entre los términos “Síndrome de Alienación Parental” (SAP), definido primeramente como entidad particular por Richard Gardner (1985), del concepto más genérico “Alienación Parental” (AP).


La Alienación Parental se define como el rechazo persistente del niño al contacto con uno de sus dos progenitores, hacia quien profesa una gran hostilidad injustificadamente, mientras que se establece una fuerte alianza con el otro; no presentando un conjunto específico de síntomas necesarios. En el caso de la alienación parental, no existe consenso respecto a la necesaria concurrencia de estrategias de alienación por parte de uno de los progenitores, puesto que podría darse que un menor presentase rechazo a relacionarse con el otro en ausencia de conductas obstaculizadoras; siendo la alienación, en este caso, el resultado de la resolución de un conflicto de lealtades provocado por la discordia interparental. Si bien la AP cuenta con estos dos factores principales (rechazo del contacto con uno de los progenitores y alianza férrea con el otro), de igual modo presentes en el PAS, no resulta condición indispensable la manifestación de un cuadro sintomatológico completo en el menor. El SAP es considerado, por tanto, un subtipo específico de Alienación Parental (Farkas, 2011; J. Hoult, 2006).

Asimismo, Hoult (J. Hoult, 2006) describe que la Alienación Parental, entendida como la demostración por parte de un niño de un fuerte desagrado o antipatía hacia un progenitor, puede ser adaptativa cuando éste es infiel, violento, poco fiable, abusa del alcohol o las drogas o abandona a la familia. Similarmente, la AP puede ser un signo del desarrollo infantil normativo como las rabietas infantiles, la rebelión adolescente o las respuestas naturales ante el divorcio, ya que durante el desarrollo infantil es habitual que los niños muestren su afecto de distinto modo hacia cada uno de sus progenitores o que se aproximen más a uno de ellos sin estar causado por interferencias parentales.

A diferencia de lo expuesto anteriormente, el Síndrome de Alienación Parental (SAP), tal y como fue definido por Gardner (1985), explicita, como característica indispensable, la presencia de conductas y actitudes causantes del rechazo, no basándose el debilitamiento de la relación progenitor rechazado-hijo en cambios normativos, ni estando justificado por la historia previa de las relaciones parentofiliales (Ramírez, 2004). 

Gardner (1985, 1992especifica, en su definición para el SAP, que el mismo es un trastorno infantil resultado de la combinación del adoctrinamiento ejercido por un progenitor (“programación” o “lavado cerebral”) y de las propias contribuciones del niño al vilipendio del progenitor alienado, manifestándose primariamente en la campaña injustificada de denigración hacia este último, entendiéndose por tal en ausencia de abuso, maltrato o negligencia. Bajo evidencia de alguna de estas conductas, la animadversión del niño estaría justificada y, por tanto, su hostilidad no sería explicable mediante este síndrome. En la conceptualización de Gardner, se encuentra el componente de “lavado de cerebro”, indicando una inculcación a los hijos, sistemática y conscientemente, de la descalificación hacia un progenitor por parte del otro.

El autor incluye también factores que pueden ser “subconscientes o inconscientes”, así como otros propios del menor, que contribuye al síndrome autónomamente e incurre en una falta de ambivalencia, donde uno de sus progenitores es “totalmente bueno” (el alienante, a quien idealiza) y el otro “totalmente malo” (el alienado, a quien odia y difama verbalmente) (I. Bolaños, 2002).

En su obra, Gardner (1985) describe ocho síntomas típicamente observables en el niño, figura en la que recae el diagnóstico y que pueden percibirse, especialmente, en los casos moderados o graves, siendo los siguientes:
1) Una campaña de denigración; 
2) Racionalizaciones débiles, absurdas o frívolas para el desprecio; 
3) Falta de ambivalencia; 
4) El fenómeno del “pensador independiente”; 
5) Apoyo reflexivo al progenitor alienador en el conflicto parental;
6) Ausencia de culpa por la crueldad y/o explotación del progenitor alienado; 
7) La presencia de escenarios prestados; 
8) Extensión de la animadversión a los amigos y/o familia extensa del progenitor alienado (Gardner, 1985).

Así, para Bernet, la “alienación parental a través del adoctrinamiento” llevada a cabo intencionalmente por uno de los progenitores, sería concordante con el concepto de PAS de Gardner, mientras que la “alienación parental sin adoctrinamiento” sería el simple acercamiento por parte del niño a una de sus figuras paternas, quienes se encuentran inmersas en conflictos entre ellos, tratándose en este caso de una respuesta adaptativa del niño, que busca escapar de la situación de hostilidad recíproca entre sus padres (W. Bernet, 1995).

Asimismo, dichas estrategias de alienación pueden producirse en familias intactas, no se dan necesariamente en todos los casos de separación o divorcio contencioso, y, lo que es más, no todos los niños expuestos a estrategias de alienación parental desarrollan SAP (Ramírez, 2004).

En definitiva, el PAS debe entenderse como un subtipo concreto de Alienación Parental, al ser un proceso que engloba las conductas de alienación por parte de uno de los progenitores, los efectos directos que éstas tienen sobre el niño, tanto cognitivas como comportamentales, y la participación del propio niño a la alienación, situación que es injustificada y por tanto, debe diferenciarse del rechazo por otras causas legítimas como abuso, negligencia o cambios normativos del desarrollo infantil. Se destaca igualmente que las estrategias empleadas (entre ellas la manipulación) no siempre resultan en alienación, por lo que deben considerarse un factor presente más, al igual que el rechazo al contacto mostrado por el menor; y que, aunque la AP ocurre generalmente en un contexto de divorcio, puede producirse también en familias intactas.


Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo Clínico y Forense.
Experto en psicología de familia.
Tesis Doctoral en "Síndrome de Alienación Parental".
grupopsico@cop.es
696102043.
Colegiado en Valencia.