martes, 18 de febrero de 2014

Denuncias falsas al Progenitor No Custodio por supuestos Abusos Sexuales y/o Malos Tratos. FALSA MEMORIA.

Una falsa memoria se define como una serie de recuerdos de detalles o eventos que no ocurrieron o que han sido distorsionados si es que en realidad ocurrieron. La memoria humana es susceptible de transformar la información que almacena. Una de las características de la memoria humana es que almacena pequeños elementos significativos de los recuerdos; dicho en otras palabras, almacena "ideas generales" del argumento de una historia y el resto de la misma tiene que ser inferido o reconstruido. En este proceso de reconstrucción de la historia se pueden elaborar falsos recuerdos.

La falsa memoria ocurre cuando el individuo pierde la capacidad de distinguir entre lo real y la imaginación, es una modificación de los recuerdos vividos y a veces de recuerdos falsos de sucesos que jamás ocurrieron.

hay dos tipos de falsa memoria:
  • La implantada: ocurre cuando relatan hechos memorísticos creados por la influencia de información externa (sugestión desde el exterior) y nos indica la facilidad con que las personas pueden influir en otras para alterar la estructura y contenido de sus recuerdos y con ellos de su comportamiento.
  • La espontánea: son recuerdos memorísticos alterados por aspectos internos propios del funcionamiento de la memoria (autosugestión).
Ambas equivalen a falsos recuerdos.

En los procesos judiciales que implican la modificación de guardia y custodia o sistema de visitas, no es raro, en los casos donde existen interferencias parentales graves, que surjan acusaciones, generalmente falsas, de agresiones físicas y/o sexuales sobre el menor, contra el progenitor que no ostenta la guardia y custodia, como forma de destruir el vínculo afectivo y apartarlo de la convivencia normal con su hijo.

Los niños que formulan "falsas acusaciones de agresión/abuso", son inducidos a hablar y a utilizar datos falsos e inventados. Estos niños asimilan el contenido de sus propios relatos como si fuesen verídicos y difícilmente consiguen separar la fantasía de la realidad.

La repetición frecuente, intensa y como intento de librarse de la culpa o responsabilidad, atribuyéndosela a otros, hace que el cerebro registre la información falsamente relatada, estructurando una especie de "falsa memoria" que posee todas las características de un registro mnemotécnico "auténtico".

Ref. "Programa de Intervención para Víctimas de Interferencias Parentales". Tejedor, A., Molina, A, & Vázquez, N. Editorial EOS.

Fdo. Ignacio González.
Psicólogo forense y Psicoterapeuta.
696102043

sábado, 8 de febrero de 2014

TIPOLOGÍA DE MENORES EN LOS CONFLICTOS PARENTALES POR CUSTODIA.


Más que el divorcio en sí, el lugar que el niño ocupa en el conflicto de sus padres es el determinante de su evolución psicológica.

1. Niño hipermaduro: algunos niños aparentan una madurez superior a la que les corresponde por su edad.

2. Niño espía: se debe a la curiosidad mal controlada que lleva a hacer preguntas a los niños para conocer qué hacen y qué lugares visitan durante su estancia de fin de semana, a qué personas nuevas han conocido y si papá o mamá tienen novio/a.

3. Niño dividido: después de la separación son muchos los padres que sienten necesidad de negar la existencia del otro. En un intento de borrarlo, no se le nombra, se ignoran acontecimientos relevantes vividos por el hijo durante su estancia con él/ella y las preguntas no existen. Aquello de lo que no se habla se convierte en tabú para el niño, y éste aprende que no se debe hablar de nada relacionado con su padre/madre.

4. Niño mensajero: cuando un progenitor piensa que el otro debiera colaborar más, y para mandarle mensajes, descargar su rabia y agresividad, se utiliza a los hijos, dejándoles en una posición de mensajeros.

5. Niño colchón: este término se utiliza para describir al niño que amortigua el conflicto entre sus padres. El niño soporta descalificaciones y desvalorizaciones de un progenitor contra el otro, no los delata, a pesar de ser consciente de la realidad que vive y utiliza la excusa para justificar comportamientos y actitudes parentales.

6. Niño confidente: hay progenitores que comentan su insatisfacción y malestar en la pareja e incluso el deseo de separarse. El niño no está preparado para asimilar este tipo de información: se le hace depositario de confidencias, a veces de infidelidades, e incluso de detalles de vivencias íntimas.

7. Niño víctima del sacrificio de su madre/padre: no hay nada más terrible para un niño que le digan “lo he sacrificado todo por ti”, lo que puede hacer que el niño crezca sintiéndose una carga y pensando que sus padres se lamentan de su existencia por el tono de reproche que capta en su palabras.

8. Niño ante un conflicto de lealtad: el niño quiere a su padre y a su madre, depende emocionalmente de ellos, pero hay situaciones en las que al niño le resulta imposible agradar a dos personas con intereses contrapuestos. Surge entonces el conflicto, quiere ser leal a los dos, no quiere defraudar a ninguno, piensa que cualquier opinión, actitud o comportamiento que no sea del agrado de su padre o de su madre será interpretado como una deslealtad.

9. Hijo alienado por un progenitor: la negativa de un niño a relacionarse con uno de sus progenitores ya es de por sí un problema que requiere de intervención psicológica. Bajo el SAP (Síndrome de Alienación Parental) se pretende romper la relación de los hijos con un progenitor de manera que le rechacen y no quieran tener ningún tipo de contacto con ellos. Lo habitual de un niño alienado es que manifieste obsesivamente su odio hacia uno de los progenitores, hablará de él con desprecio y vocabulario soez, le insultará sin que se revelen signos de culpa o embarazo por esta conducta y el niño ofrecerá razones triviales para justificar este odio y rechazo. Los menores inmersos en una ruptura familiar no están preparados psicológicamente para dicho acontecimiento, aunque hayan presenciado discusiones fuertes entre sus padres. El hijo de una pareja con conflictos tiene miedo a las peleas de sus padres y no le preparan para el desenlace, habiendo numerosos estudios que señalan que el conflicto de los padres puede provocar la aparición de desarreglos psicológicos en los hijos.

En cuanto a los síntomas cabe señalar que en los meses que siguen al divorcio, la mayoría de los niños experimenta problemas, especialmente externos (conducta antisocial, agresiva, desobediencia, falta de autorregulación, baja responsabilidad y logro) y en menor medida ansiedad, depresión y problemas en las relaciones sociales (dificultades con padres, hermanos, iguales y profesores). Por lo tanto, podríamos decir que los efectos de la ruptura en los hijos se van a observar en su salud física y emocional, en el ámbito académico y en el ámbito social.

fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. perito forense.
696102043.

miércoles, 5 de febrero de 2014

CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO EN ADULTOS VÍCTIMAS DE ALIENACIÓN PARENTAL EN LA INFANCIA.

En un estudio retrospectivo de tipo cualitativo, realizado en 38 sujetos adultos que padecieron de alienación parental en su infancia, (las personas que participaron fueron sometidas a una entrevista  semi-estructuradas de una hora, gravada en cintas de audio y posteriormente transcritas textualmente, y sometidas a un análisis de contenido), se encontraron los siguientes resultados y conclusiones en relación a los efectos que a largo plazo  tienen este tipo de dinámica parento-filial sobre los hijos, ya en edad adulta.

Resultados: Se encontraron siete grandes áreas de impacto:

1º.- Autoestima baja.
2º.- Depresión.
3º.- Abuso de drogas / alcohol.
4º.- Falta de confianza.
5º.- Alienación de los propios hijos,.
6º.-  Divorcio de los propios matrimonios
7º.-  Otros.




Baker, A.J.L. (2005). The Long Term Effects of Parental Alienation on Adult Children: A Qualitative Research Study. The American Journal of Family Therapy, 33: 289-302.

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
Colegiado en Valencia.
696102043.


martes, 4 de febrero de 2014

DECÁLOGO DE COMPORTAMIENTO PARA LOS PROGENITORES QUE NO CONVIVEN.

La guarda y custodia es “el derecho-deber de un progenitor de tener consigo al hijo, cuidarlo mientras está con él y adoptar las medidas básicas del día a día sobre alimentación, higiene, ocio, etc.”. 
El progenitor que tenga consigo a su hijo, ya sea por visitas o período vacacional, se ha de entender que lo tiene bajo su guarda y custodia.

 DECALOGO de “comportamiento” para los progenitores, para el buen cumplimiento del régimen de guarda y custodia:

1. Nunca desacredite a su ex-cónyuge delante de sus hijos, ya que ellos se sienten “parte de su mamá” y “parte de su papá”, con lo que la crítica puede dañar su autoestima.

 2. No utilice a sus hijos como mensajeros entre usted y su ex-cónyuge. Cuanto menos se sientan ellos parte de la pelea entre sus padres, mejor entenderán la situación.

 3. Tranquilice a sus hijos haciéndoles entender que ellos no tuvieron ninguna responsabilidad en la separación. Muchos de ellos asumen como propias las causas de la ruptura.

 4. Anime a sus hijos a que vean con frecuencia a su ex-cónyuge. Haga todo lo posible por estimular las visitas.

 5. En cada paso de su divorcio o separación, recuérdese a si mismo que sus propios intereses no son los de sus hijos, por los que no debe incluirlos en ninguna negociación.

 6. Sus hijos pueden ser estimulados a actuar como su “corresponsal” en la casa de su ex-cónyuge. Trate de no pedirles que le cuenten nada que no sea del interés de ellos. Deje a sus niños ser niños.

 7. Si usted siente que no puede asumir el trance de la separación con calma y responsabilidad, pida asesoramiento terapéutico urgente. Sus problemas pueden trasladarse a sus hijos, complicándoles aún más el poder enfrentar con éxito la situación.

 8. Cumpla con sus obligaciones económicas, “alimentos” de su hijo, en forma mensual y sin interrupciones. Sepa que de no hacerlo, el perjudicado será su hijo, que además de tener que enfrentar una situación familiar compleja, deberá soportar faltas materiales, lo cual puede tener un efecto permanente por el resto de su vida.

 9. Si usted es un padre/ madre responsable, y no está recibiendo los “alimentos” por parte del que tiene obligación, no traslade su enojo a sus hijos. Esto alimenta en ellos el sentimiento de abandono, y los pone en situaciones muy difíciles.

 10. Dentro de lo posible, no efectúe demasiados cambios en la vida de sus hijos. Si además de soportar la separación deben cambiar de residencia y de escuela, tardarán mucho más en superar el trauma del divorcio de sus padres. …”.




Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito Forense.
Colegiado en Valencia.
grupopsico@cop.es
696102043.
Valencia.

lunes, 3 de febrero de 2014

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN CASOS DE SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL (SAP).


La consideración técnica de un cambio de custodia en los casos en los que la vinculación parentofilial tiene alta probabilidad de verse dañada (alto riesgo para la conformación de la personalidad adulta), además de contar con una opción de custodia viable en el otro progenitor, pasa necesariamente por una intervención terapéutica con el grupo familiar.


Dicha intervención debe ir dirigida a cuatro objetivos básicos:
1) facilitar el proceso de readaptación del hijo a la situación de cambio de custodia, máxime

cuando en casos de rechazo grave no podemos descartar la expresión de conductas desajustadas severas en el menor (e.g., fugas del nuevo hogar, intentos autolíticos, etc);

2) intervención dirigida a modificar la percepción negativa que el menor ha construido del progenitor rechazado y su entorno;

3) dotar de habilidades de afrontamiento al progenitor rechazado para enfrentar la custodia de un hijo que expresa conductas muy disruptivas hacia él y su contexto (e.g., insultos, escupitajos, agresiones físicas,…);


4) intervención terapéutica con el progenitor  alienador dirigida a ayudarle a reelaborar de forma adaptativa el proceso de ruptura conyugal y hacerle consciente de la importancia del otro progenitor para el proceso socializador del hijo, además de las graves consecuencias que puede tener en éste actitudes y conductas obstaculizadoras de la relación parentofilial.



referencia:
Muñoz Vicente, J.M.; (2010). El constructo Síndrome de Alienación Parental (SAP) en Psicología Forense: Una Propuesta de Abordaje desde la Evaluación Pericial Psicológica. Anuario de Psicología Jurídica, 20, 5-14.

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Perito Judicial y Psicólogo.
696102043