martes, 18 de diciembre de 2012

LA REALIDAD SOCIAL Y LA REALIDAD JURÍDICA.

De la realidad social "interpersonal", "de pareja", "laboral" y "familiar" de cada uno (es decir, la naturaleza de tus relaciones con los demás), se desprende una REALIDAD JURÍDICA. De manera que, de la forma en que vivas, sientes, pienses y te relaciones con los demás dependerá, en gran parte, tu realidad jurídica.

Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapéuta y Perito.
grupospsicojuridica@gmail.com

viernes, 14 de diciembre de 2012

curso "EVALUACIÓN DEL RIESGO DE VIOLENCIA: GUÍAS HCR-20, SVR-20, SARA Y ESCALAS DE PSICOPATÍA", V Edición. Barcelona 2013.

Estimados compañeros y compañeras,
 
He recibido el anuncio de un curso bastante recomendable. Se tratade la "V Edición del curso "EVALUACIÓN DEL RIESGO DE VIOLENCIA: GUÍAS HCR-20, SVR-20, SARA Y ESCALAS DE PSICOPATÍA", el curso lo impare el GEAV (Grupo de Estudios Avanzados en Violencia: Universidad de Barcelona) que se celebrará los días 22 y 23 de febrero en Barcelona. En la Web del GEAV encontrareis información sobre el programa, docentes, destinatarios e inscripción.

Este año participará el Dr. Enrique Echeburúa (Universidad del País Vasco) quien ha realizado una importantísima contribución en el estudio de la eficacia predictiva de estas guías de evaluación en el ámbito clínico y forense, y en especial en la toma decisiones profesionales en casos de violencia contra la pareja.

El Curso se enfoca sobre aspectos prácticos de la evaluación de la Violencia y la psicopatía y está especialmente dedicado a profesionales que trabajen en relación a estos temas o que se estén
formando para ello.

Para más información visitar la página web: (www.ub.edu/geav/actividades.html).
 
Saludos.
Fdo. Ignacio González Sarrió.
 


jueves, 13 de diciembre de 2012

LA ENTREVISTA CLÍNICA.


La entrevista clínica.
 

I. Definición de conducta problemática. 

A. Naturaleza del problema tal como lo define el paciente: «Entiendo que ha venido usted aquí porque...» (Comentar las razones del contacto proporcionada por la entidad de referencia u otra fuente de información.) «Me gustaría que se extendiera más sobre esto. ¿Cuál es el problema tal como lo ve usted?» (Sondear cuanto sea necesario para determinar la visión que tiene el paciente de la conducta problemática, por ejemplo, lo que hace o deja de hacer, aquello que el paciente u otra persona definen como un problema.)  

B. Gravedad del problema.
1. «¿Cuál es la gravedad del problema hasta ahora, por lo que a usted concierne?» (Sondear para determinar la visión que tiene el paciente de la conducta problemática, por ejemplo, lo que hace o deja de hacer, o que alguien más define como un problema.)

2. «¿Con qué frecuencia (exhibe una conducta problemática, si el trastorno es de comisión, o tiene ocasión de exhibir la conducta deseada, si el problema es de omisión)?» (El objetivo es obtener información con respecto a la frecuencia de la respuesta.)

Fase de conceptualización. 

C. Generalidad del problema. 

1. Duración.
«¿Cuánto tiempo hace que dura?»

2. Extensión
«¿Cuándo suele surgir normalmente el problema?» (Sondear para determinar en qué situaciones se da la conducta problemática, por ejemplo: «¿Se siente así en el trabajo? ¿Y en casa?») 

II. Determinantes de la conducta problemática. 

A. Condiciones que intensifican la conducta problemática.
«Ahora quiero que piense en las ocasiones en que (el problema) es peor. ¿Qué es lo que ocurre entonces?»  

B. Condiciones que alivian la conducta problemática.
«¿Qué me dice de las ocasiones en que (el problema) mejora? ¿Qué ocurre entonces?»  

C. Orígenes percibidos.
«¿Cuál cree usted que es la causa (del problema)?»  

D. Antecedentes específicos.
«Piense en la última vez en que ocurrió (el problema). ¿Qué sucedía en aquella ocasión?» Utilizar si se precisa: 

1. Influencias sociales.
«¿Había otras personas a su alrededor? ¿Quiénes? ¿Qué estaban haciendo?»  

2. Influencias personales.
«¿Qué pensaba usted en aquel momento? ¿Qué sentía?»  

E. Consecuencias específicas.
«¿Qué sucedió después (de que ocurriera el problema)?» Utilizar si se precisa:  

1. Consecuencias sociales.
«¿Qué hicieron (las personas importantes para el paciente antes identificadas)?»  

2. Consecuencias personales.
«¿Cómo le hizo eso sentirse?» 

F. Cambios sugeridos.
«Usted ha pensado mucho (en el problema). ¿Qué cree que podría hacerse para mejorar la situación?»  

G. Pautas sugeridas para interrogar más.
«¿Qué otra cosa cree usted que yo debería averiguar para ayudarle a resolver este problema?».


Nota. De The CUnical Study of Social Behavior, de Donald R. Peterson (1968), Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall, pp. 121-122. Copyright 1968 por Prentice-Hall, Inc. Reimpreso con autorización.
 
Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y perito.
grupospsicojuridica@gmail.com
 

PUNTO SEGUNDO DEL DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS DEL INFORME PERICIAL EN NEUROPSICOLOGÍA FORENSE.

INFORME PERICIAL EN NEUROPSICOLOGÍA FORENSE:
 
2. PROCESO DE EVALUACIÓN.
 
Engloba tres contenidos:
 
*El motivo de realización de la evaluación.
*El período en el que se ha realizado.
*La metodología empleada.
 
El motivo de evaluación hace referencia a las cuestiones sobe las que se requiere asesorar al tribunal. Por ejemplo: "la determinación de las secuelas cognitivas y predicción de la capacidad funcional" o "los daños psicológicos observados y las repercusiones sobre las capacidades cognitivas y volitivas en relación a los hechos juzgados". La formulación viene impuesta al perito por la instancia que solicita el informe.
 
Siempre se ha de especificar la fecha y el período en que se ha llevado a cabo la evaluación, no sólo porque en neuropsicología la evolución temporal puede modificar el cuadro clínico (como en los traumatismos craneoencefálicos), sino porque marca el punto de referencia respecto al estado cognitivo y mental en relación al hecho juzgado y, también, en relación al momento en que se juzga, que en ocasiones puede ser mucho tiempo después de haberse relaizado la evaluación forense.
 
Finalmente, la especificación de la metodología utilizada en la evaluación es una de las piedras angulares del informe, pues permite justificar la fiabilidad y validez de los resultados, disponer de una base de discusión para las partes y para el tribunal y porque permite un análisis de una tercera parte o, incluso, de una réplica de la evaluación si ello se considera necesario.
 
En la especificación de la metodología se ha de distinguir lo siguiente:
 
1) Exploraciones clínicas realizadas (tipo de exploración, sobre qué persona y número de sesiones).
2) Entrevistas a otras personas (sobre qué persona, relación que guarda con el caso y número de sesiones).
3) Pruebas psicológicas y neuropsicológicas administradas (nombre y función que evalúa).
4) Documentación estudiada (tipo, organismo o institución que lo emite, fecha, nombre y responsabilidad o cargo de quien lo firma).
5) Contactos mantenidos con otras personas, organismos o instituciones.
 
Nota: Información extraída integramente del "Manual de Neuropsicología Forense: de la Clínca a los Tribunales". A. Jarne y A. Aliaga. Edit. Herder. 2010.

Fdo. Ignacio González Sarrió.
psicólogo. Psicoterapeuta y perito.
grupospsicojuridica@gmail.com


martes, 11 de diciembre de 2012

DESARROLLO DE LOS CONTENIDOS DEL INFORME PERICIAL EN NEUROPSICOLOGÍA FORENSE.

INFORME PERICIAL EN NEUROPSICOLOGÍA FORENSE: CONTENIDOS.
 
1º.- Datos de identificación.
 
Identificación de personas implicadas. Peritos y persona evaluada.
El perito ha de poder constatar la competencia, para ello debe exponer, al inicio del informe, los títulos académicos y reconocimiento profesional y debe poder demostrarlos y defenderlos si se le requiere hacerlo en vista oral.
Titulación Universitaria en Psicología o Medicina.
Preparación forense:
- Acreditación de formación académica específica.
- Experiencia clínica y forense.
- Acreditación en los campos de neuropsicología y neuropsicología forense.
 
A continuación ha de constar:
 
- La persona, instancia o institución que solicita el informe.
- Cuando se trate de una persona física; se explicitará si lo solicita en su propio nombre o si lo solicita paa un familiar u otra persona (situación frecuente ante los problemas de anosognosia que se pueden presentar en los pacientes con daño cerebral).
- Cuando se trate de una instacia judicial o institución, se la deberá identificar claramente y mediante qué tipo de mandato u exhorto administrativo y/o judicial se realiza. Finalmente:
- Se resalta el nombre de la persona evaluada.
 
Nota: Información extraída integramente del "Manual de Neuropsicología Forense: De la Clínica a los tribunales". A. Jarne y A. Aliaga. Herder. 2010.
 
Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito.
grupospsicojuridica@gmail.com

lunes, 10 de diciembre de 2012

CONTENIDOS DEL INFORME PERICIAL EN NEUROPSICOLOGÍA FORENSE

1º. DATOS DE IDENTIFICACIÓN.
  • Nombre del perito o peritos.
  • Titulación académica (acreditaciones).
  • Número de colegiado.
  • Persona o identidad que solicita el informe.
  • Nombre de la persona evaluada.
2º. PROCESO DE EVALUACIÓN.
  • Motivo de realización de la evaluación.
  • Período en el que se ha efectuado la evaluación.
  • Metodología (Especificación concreta de técnicas e instrumentos).
3º. ANTECEDENTES.
4º. DESCRIPCIÓN DE DATOS.
  • Resultados obtenidos en la exploración clínica.
  • Resultados obtenidos en la exploración psicométrica.
5º. VALORACIÓN FORENSE DE LAS CONCLUSIONES.
6º. CONSIDERACIONES.
7º. FECHA DEL INFORME Y FIRMA DEL/LOS PROFESIONAL/ES.

Nota. Información extraída integramente del "Manual de Neuropsicología Forense. Adolfo Jarne y Álvaro Aliaga". Herder. 2010.

Fdo. Ignacio González Sarrió,
Psicólogo. Psicoterapeuta y Perito.
grupospsicojuridica@gmail.com
696.10.20.43.

viernes, 7 de diciembre de 2012

NEUROPSICOLOGÍA FORENSE: Las preguntas clave del Informe Pericial.

Las preguntas clave del informe pericial en Neuropsicología Forense.
 
A la hora de elaborar un informe pericial en neuropsicología forense, debemos plantearnos siempre la posibilidad de la presencia o ausencia de déficits en el sujeto evaluado. Para ello la evaluación debería responder a las siguientes preguntas:
 
1ª. El actual estado de la persona es normal o anormal.
 
2ª. Cuál es el origen específico de la alteración.
 
3ª. Cuál es la intensidad de la alteración.
 
4ª. La alteración representa un cambio respecto a su nivel premórbido.
 
5ª. Es agudo, subagudo o crónico.
 
6ª. Es progresivo, estático o con evolución positiva.
 
7ª. Refleja un trastorno neurológico focal o global.
 
8ª. Con que extensión están involucrados otros aspectos como la motivación, la depresión u otros facotres no neurológicos.
 
9ª. Qué repercusión tiene la alteración sobre el nivel funcional y las actividades de la vida diaria del sujeto.
 
10ª. Qué implicaciones existen respecto al diagnóstico, tratamiento, pronóstico y etiología.
 
No siemptre es necesario contestarlas todas, sin embargo, es insoslayable responder siempre a los puntos uno, dos, y nueve, aspectos que constituyen la esencia del informe en neuropsicología forense.
 
Fuente: "Manual Neuropsicología forense". A. Jarne y A. Aliaga. 2010.
 
Fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Perito forense.

martes, 4 de diciembre de 2012


TIPOLOGÍA DE LOS AGRESORES DE PAREJA.
 

DATOS GENERALES.
En España, según el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (2000-2002-2006), 600.000 mujeres son víctimas de maltrato habitual (un 4.2 % de la población femenina).
Los agresores de pareja no constituyen un grupo homogéneo. 

PRIMERAS CLASIFICACIONES:
1º.- Basadas en los perfiles psicopatológicos a partir del MMPI o del MCMI. Dos grupos de personas:

a)      Con características antisociales.

o   Elevadas puntuaciones en desviación psicopática y depresión (perfil 2-4 del MMPI).

o   Elevadas puntuaciones en personalidad antisocial y narcisista. 

b)     Sin características psicopáticas.

2º.- Clasificación empírica de Gottman et al. (1995).

o   Se basa en la respuesta fisiológica de los violentos durante una discusión de pareja.

o   Maltratadores Tipo I:
 
o   Descenso de frecuencia cardiaca.
 
o   Exteriorizan mucho desprecio y agresividad hacia la víctima.
 
o   Son violentos fuera del ámbito familiar y otro tipo de personas (amigos, desconocidos, compañeros).
 
o   Características psicopatológicas:

§  Antisociales.

§  Tendencias sádicas-agresivas.

§  Alta probabilidad de drogodependencias.

o   Ejerce una violenta instrumental.

o   La conducta agresiva es planificada.

o   Expresa un grado profundo de insatisfacción.

o   La conducta violenta no genera sentimientos de culpa.

o   Maltratadores Tipo II:

o   Aumento de la frecuencia cardíaca ante una discusión de pareja.

o   Características psicopatológicas:

§  Trastornos de personalidad por evitación y “borderline”.

§  Características pasivo-agresivas.

§  Ira crónica.

§  Estilo de apego inseguro.

o   Ejerce una violencia impulsiva.

o   La conducta agresiva está modulada por la IRA.

o   Dificultad en el control de los impulsos.

o   Dificultad en la expresión de emociones.

3º.- CLASIFICACIÓN DE HOLTZWORTH-MUNROG Y STUART (1984).

3 Variables relevantes:
o   Funcionamiento psicológico.

o   Extensión de la violencia.

o   Gravedad de las conductas.

Tres tipos de agresores:

o   Maltratadores limitados al ámbito familiar. (Sobrecontrolados). 50% del total.

o   Violentos con su pareja e hijos.

o   Ejercen una violencia de menor intensidad y frecuencia.

o   Baja probabilidad de agresión sexual a la pareja.

o   No suele presentar Trastornos de Personalidad u otras psicopatologías.

o   Pueden, sin embargo, aparecer rasgos de:

§  Personalidad pasiva.

§  Dependiente.

§  Obsesiva.

o   Son maltratadores de bajo bajo riesgo.

o   Suelen haber experimentado en su infancia niveles bajos o moderados de agresión en su familia de origen.

o   Suelen rechazar la violencia y arrepentirse después de un episodio violento.

o   Son sujetos aparentemente normativos.

o   Maltratadores “borderline”/disfóricos. 25% del total.

o   Impulsivos.

o   Violentos física, psicológica, sexualmente.

o   Violencia media/alta hacia la pareja e hijos.

o   A menudo lo son fuera del ámbito familiar.

o   Son los que presentan mayores problemas psicológicos:

§  Impulsividad.

§  Inestabilidad.

§  Irascibilidad.

o   Oscilan rápidamente del control férreo de su conducta al enfado extremo. Lo cual coincide con el trastorno de Personalidad borderline.

§  Personalidad abusiva.

§  Apego temeroso.

§  Ira crónica.

§  Síntomas traumáticos.

o   Maltratadores de riesgo moderado.

o   Tienden a justificar la violencia que ejercen.
 

o   Violento antisocial de Bajo nivel.

o   Violencia media/baja.

o   Rasgos antisociales moderados.

o   Actitudes negativas hacia la mujer por encima del maltratador exclusivamente familiar.

o   Maltratadores violentos en general/antisociales. 25% del total.

o   Uso instrumental de la violencia física y psicológica.

o   Violencia generalizada NO limitada al hogar.

o   Violencia entendida como una estrategia de afrontamiento para conseguir lo deseado y/o superar las frustraciones.

o   Uso de la violencia de modo frío y calculado para obtener beneficios específicos.

o   Se trata de una violencia de mayor frecuencia e intensidad que las anteriores.

o   Niveles altos de:

§  Narcisismo.

§  Manipulación psicopática.

o   Muestra actitudes que justifican el uso de la violencia interpersonal.

o   Muchos de ellos han sufrido maltrato grave en la infancia o han sido testigos de violencia entre sus padres.

o   Probable consumo de alcohol y/o drogas.

o   Problemas legales relacionados con sus conductas antisociales.

o   Son agresores de Alto Riesgo.
 

4º.- CLASIFICACIÓN EN FUNCIÓN DE LAS DIMENSIONES.
4.1.- SEGÚN LA GRAVEDAD DE LOS SÍNTOMAS Y EL RIESGO PARA LAS VÍCTIMAS.

a)      Maltratadores de bajo riesgo.

o   Ausencia de psicopatología.

o   Violencia de intensidad y frecuencia baja.

o   Sin historial delictivo.

b)     Maltratadores de riesgo moderado.

o   Intensidad y frecuencia de las agresiones media.

o   Niveles psicopatológicos moderados/altos.

c)      Maltratadores de Alto Riesgo.

o   Violencia grave.

o   Frecuencia alta.

o   Altos niveles de psicopatología.

o   Historia delictiva.

4.2.- FACTORES PREDICTIVOS DEL HOMICIDIO O DE LA VIOLENCIA GRAVE.

Tres son las dimensiones en los que se expresan dichos factores de riesgo:

o   Tipo de violencia:

o   Amenazar a la víctima con objetos peligrosos o con armas de cualquier tipo o tener una intención clara de causar daños graves a la víctima.

o   Perfil del agresor:

o   Mostrar celos intensos. Celotipia.

o   Conductas de control hacia su pareja. Posesividad.

o   Conductas de acoso.

o   Quebrantamiento de ordenes de alejamiento.

o   Sentimientos de humillación por la ruptura de pareja.

o   Consumo abusivo de alcohol y/o drogas.

o   Historial de violencia anterior.

o   Historial de tratamientos psiquiátricos inconclusos.

o   Justificar la violencia por el consumo de alcohol o drogas o por el estrés.

o   Acusar a la víctima de haberle provocado.

o   Percepción de la víctima:

o   Percibir que ha estado en peligro de muerte en el último mes.

Además hay que considerar:

o   Variables socioeconómicas y contextuales:

o   Inmigración.

o   Falta de apoyo social.

o   Separación reciente por parte de la víctima.

o   Dependencia física, psicológica o económica.

o   Soledad.

o   Consumo de drogas.

4.3.- CLASIFICACIÓN SEGÚN LAS CARACTERÍSTICAS PSICOPATOLÓGICAS Y DE PERSONALIDAD DEL AGRESOR.

Clasificaciones llevadas a cabo mediante “Análisis Clúster” de  los resultados obtenidos por los agresores en las diferentes versiones del MCMI.

Encontramos dos tipos de agresores con mayor riesgo de implicación en conductas violentas graves:

a)      Los instrumentales.

o   Antisociales.

o   Narcisistas.

                                                              i.      Tienden a presentar un estilo de apego evitador.

b)     Los disfóricos/borderline.

                                                              i.      Tienden a mostrar niveles medio/altos de violencia y manifiestan una gran impulsividad, problemas psicopatológicos y estilo de apego temeroso o preocupado, que les lleva a ser especialmente sensibles al rechazo de su pareja.

4.4.- CLASIFICACIÓN SEGÚN ETAPAS Y PROCESOS DE CAMBIO TERAPEÚTICO.

Según el modelo Transteórico del cambio de Prochaska y DiClemente (1983):
o   Fase de pre-contemplación (negación/minimización del problema Y/o atribución de la culpa a la pareja).

o   Fase de contemplación (aceptación parcial del maltrato y análisis de los costes y beneficios del cambio).

o   Fase de acción (compromiso claro con el cambio).

Los agresores que se encuentran en la fase I abandonan el tratamiento más que los de la fase II y III.

Según las etapas se han encontrado tres grupos de hombres violentos contra su pareja:
 
a)      Los No Motivados; en fase I (precontemplación). No se implican.

b)     No preparados para la acción; cambian de conducta pero no sn capaces de mantenerla en el tiempo.

c)      Los Preparados para la acción; conocen la existencia del problema, han realizado cambios con respecto a su comportamiento violento y se han mantenido alejados de la violencia.

Esta clasificación permite orientar la intervención según el grupo de pertenencia.

4.5.- CONTROL DE LA IRA.

Los agresores presentan niveles de IRA y hostilidad mayores que los no violentos.

Los que cometen agresiones mas graves son los que mayor niveles de IRA/Hostilidad presentan.

Posible relación lineal entre niveles de IRA/hostilidad y gravedad de la violencia de pareja.

4.6.- TIPOS DE VIOLENTOS EN FUNCIÓN DEL CONTROL DE LA IRA.

Análisis clúster a partir del “Inventario de Expresión de la IRA de Spielberger (1988)”.

o   IRA patológica. Se caracterizan por tener muy poco control sobre la ira. Baja autoestima. Personalidad borderline. Características psicopáticas y abuso de alcohol y drogas. Problemas interpersonales relacionados con la venganza y el dominio. Son los que ejercen una violencia más grave y los que, tras acudir a tratamiento, tienen una mayor probabilidad de abandonarlo y de seguir maltratando.

o   Bajo control de la IRA. Bajo control de la ira y una alta frecuencia de conductas violentas. Asimismo mucho de ellos, después del tratamiento, siguen maltratando a su pareja (sobre todo, psicológicamente). En realidad, es un grupo similar al anterios, del que le separa una menor intensidad de Ira.

o   IRA normal. Personas que no presentan problemas en el control de la IRA. La conducta abusiva es de menos gravedad que en los grupos anteriores. Son los que obtienen mejores resultados después del tratamiento.


4.7.- INTERVENCIÓN TERAPEÚTICA:

o   MODELO DINÁMICO (Capaldi y Kim, 2007). Hay que considerar:

o   Tipología del agresor.

o   Etapas de motivación para el cambio.

o   Características intrapersonales del agresor.

o   Factores situacionales.

o   Características interpersonales ofensor-víctima.

Intervenciones:

o   Maltratadores de bajo riesgo.

o   Estrategias para el control de la ira.

o   Ideas distorsionadas sobre la mujer.

o   Ideas distorsionadas sobre la violencia como estrategia de solución de problemas.

o   Conveniente la terapia de pareja cuando la violencia sea bidireccional.

o   Aceptar la responsabilidad de la violencia. Motivación para el cambio.

 

o   Maltratadores de riesgo moderado.

o   Regulación de la ira.

o   Los celos patológicos.

o   La dependencia emocional.

o   Ideas distorsionadas mujer y violencia.

o   La terapia de pareja está contraindicada.

o   Atender a la psicopatología presente.

o   Percepciones y creencias automáticas vinculadas a la violencia.

o   Entrenamiento en comunicación y solución de problemas.

 

o   Maltratadores  de alto riesgo.

o   Maltratadores antisociales. Presentan una violencia generalizada.

o   De mayor frecuencia e intensidad.

o   Con historial delictivo.

o   Abuso de sustancias.

o   Son los menos receptivos a los tratamientos psicosociales tradicionales.

o   Los maltratadores con rasgos de personalidad antisocial y narcisista-sádica (tipo I de Gottman), responden peor al tratamiento.

o   Responde mejor a tratamientos cognitivo-conductuales centrados a cambiar las contingencias de su conducta violenta.

o   Intervenciones psicosociales centradas en los costes de la agresión (económicos, pérdida de libertad).

o   El tratamiento debe ser llevado a cabo en contextos muy controlados.

Conclusión:

Tres tipos de categorías de maltratadores:

a)      Limitados al ámbito familiar.

b)     Borderline/disfóricos.

c)      Violentos en general/antisociales.

Que representan un riesgo de violencia (respectivamente).

a)      Bajo.

b)     Moderado.

c)      Alto.

Lo mismo para la frecuencia, extensión y gravedad de la violencia y nivel de psicopatología.

Estos tres tipos de agresores resultan bastante estables en el tiempo y no evolucionan de unos tipos a otros.
 
fdo. Ignacio González Sarrió.
Psicólogo. Psicoterapeuta.
Experto en Trastornos de conducta y agresividad.
696102043.
 

Información extraída íntegramente del artículo: Amor, Pedro J.; Echeburúa, Enrique; Loinaz, Ismael. ¿Se puede establecer una clasificación de los hombres violentos contra su pareja?. International Journal of Clinical and Health psychology, Vol. ), Núm. 3, Septiembre-sin mes, 2009, pp. 519-539 Asociación Española de Psicología Conductual España.