miércoles, 28 de septiembre de 2011

Parte XI: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. Análisis de la fiabilidad de las medidas.

Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce, R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

------------------------------------------------------------------------------------------
Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una onceava  entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.


11º. Análisis de la fiabilidad de las medidas.
El sistema categorial metódico, como acabamos de demostrar, garantiza la disponibilidad de un instrumento de medida fiable y válido (Weick, 1985), pero no así de una medida fiable, tal y como se demanda en el contexto forense. Por ello, los sistemas de evaluación SVA y RM son, a la luz de la práctica forense, procedimientos de medida semi-objetivos (p. e., Arntzen, 1970; Undeutsch, 1967, 1988) o de decisión clínica (Köhnken, 2004; Steller, 1989). Para contrastar la fiabilidad de la medida concreta, el SEG incluye el sometimiento a prueba de la consistencia inter- e intra-evaluadores e inter-contextos (Wicker, 1975). Para ello se precisan dos evaluadores entrenados en la evaluación categorial, debiendo haber sido, al menos uno de ellos, efectivo y consistente en otros contextos previos, o sea, en pericias anteriores, con otros evaluadores. Los evaluadores ejecutarán la tarea por separado. De este modo se obtiene una medida de la consistencia inter-evaluadores e inter-contextos. Como herramienta estadística de análisis de la consistencia inter-evaluadores, el SEG toma el Índice de Concordancia, que es más restrictivo que los valores kappa, siendo el punto de corte ,80 (Tversky, 1977). La consistencia inter-e intra-medidas (la consistencia intra-medidas se obtiene de las medidas psicométricas y de entrevista clínico forense que contienen indicadores de engaño, esto es, (di)simulación que conforman los indicadores intra-medida) viene de la mano de los indicadores de la consistencia interna de las medidas (p. e., las escalas de validez de las pruebas psicométricas, plausibilidad de la declaración, estudio de las estrategias de simulación en la entrevista clínica, criterios de realidad y validez en las declaraciones); y de la consistencia entre distintas medidas (v. gr., concordancia entre medidas psicométricas y entrevista clínica, consistencia entre lo observado y lo manifestado, entre declaraciones, complementación o no [verbigracia, unas presentan indicios de veracidad y otras no, o no son prueba válida o suficiente] de las declaraciones y evaluaciones obtenidas del denunciante y denunciado). Los datos de medida de la consistencia se tomarán en unas hojas de registro creadas ad hoc, que incluyen todas las categorías de análisis de contenido con dos métodos de codificación: presencia de la categoría (e.g., las que se refieren a la declaración en su totalidad, esto es, las características generales) o codificación de las expresiones que dieron lugar a la codificación de la categoría (i.e., las categorías que se relacionan con partes específicas del testimonio). En el primer tipo de variables, la consistencia se mide sobre la base de la codificación del evaluador, presencia de la categoría vs. no presencia de la categoría, mientras que en la segunda no basta con el registro de la categoría, sino que es preciso verificar la correspondencia de las medidas. En otras palabras, el hecho de que se registre una determinada categoría del mismo modo por los dos evaluadores, no implica que las medidas se estén refiriendo exactamente a las mismas incidencias. Por ello, en la hoja de registro el evaluador habrá de anotar, en estas categorías, las expresiones que motivan la misma.




lunes, 26 de septiembre de 2011

Parte X: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. Medida de las consecuencias clínicas del hecho traumático.

Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce, R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

------------------------------------------------------------------------------------------
Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una décima  entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.


6º. MEDIDA DE LAS CONSECUENCIAS CLÍNICAS DEL HECHO TRAUMÁTICO.
El daño psíquico conforma la denominada huella psíquica o psicológica del delito o acción a enjuiciar. Aunque en el contexto penal ésta es una prueba más de cargo, en los litigios de acoso moral es condición sine qua non. En consecuencia, el perito forense habrá de buscar la huella psíquica propia del acoso moral. Si bien generalmente se  ha identificado el Trastorno de Estrés Postraumático, y bajo determinadas condiciones el Adaptativo, como el trastorno de referencia tras la vivencia de un evento traumático, éstos raramente se dan aisladamente, cifrando los estudios de comorbilidad (Creamer, Burguess, y Mcfarlane, 2001; Kessler, Sonnega, Hughes, y Nelson, 1995) que entre el 80 y el 85% de los diagnosticados con Trastorno de Estrés Postraumático/Adaptativo presentan otro desorden clínico. Los trastornos asociados informados son la depresión, distimia, ansiedad, fobias y abuso/dependencia de sustancias o alcohol (Blanchard y Hickling, 2004;Bryant y Harvey, 1995; Fuglsang, Moergeli, y Schnyder, 2004; Maes, Delmiere, y Altamura, 200; O´Donnell, Creamer y Pattison, 2004; Stallard, Salter, y Velleman, 2004; Taylor y Koch, 1995); en violencia de género, los trastornos asociados más frecuentes son la depresión, inadaptación social, ansiedad y disfunciones sexuales (Bargai, Ben-Shakhar, y Shalev, 2007; Echeburúa, Corral, Sarasua, y Zubizarreta, 1998); en tanto en el caso que nos ocupa, el acoso moral, son la depresión, ansiedad, somatización, agresividad, ideación e intentos autolíticos y desórdenes psicóticos (sintomatología paranoide y aislamiento social) (v.gr., Ausfelder, 2000;Boada, Diego, Y Vigil, 2003; González, 2002; González y López, 2003; Ireland y Snowden, 2002; Justicia, Benitez, Fernandez y Berbén, 2007; Leyman, 1996; Nolfe, Petrella, Blasi, Zontini, y Nolfe, 2007). De todos ellos, la depresión es el trastorno que más comorbilidad presenta con el Trastorno de Estrés Postraumático/Adaptativo: entre el 50% y el 60% (Blanchard et al., 2004; O´Donnell et al., 2004). Sin embargo, cuando se encuentra depresión u otro trastorno en ausencia de Trastorno de estrés Postraumático/Adaptativo, no se puede considerar una secuela del hecho traumático (O´Donnell, Creamer, Bryant, Schnyder, y Shalev, 2006). Por ello, cuando se espera un Trastorno de Estrés Postraumático/Adaptativo,  la presencia de un subsíndrome que no incluya los criterios B (reexperimentación), C (evitación), D (persistencia de la activación) y F (Malestar significativo) no es prueba de daño psicológico. Esto es especialmente importante en los asuntos de acoso moral, porque pueden coocurrir otras causas como problemas económicos, desestructuración familiar u otros estresantes en el contexto laboral (estresantes psicosociales), que también puede dar lugar a un Trastorno Adaptativo. Esta contingencia lleva a que el psicólogo perito o forense deba tener en mente la naturaleza del estresor. Si éste es de suma gravedad ( esto es, un evento vital estresante definido en el DSM-IV como que el acosado ha experimentado, presenciado o le han contado uno o más acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás) que, como ya vimos anteriormente es infrecuente en el acoso laboral, el daño psicológico ha de ser indefectiblemente el Trastorno de Estrés Postraumático. Pero si el estresor es de menor intensidad (estresor psicosocial) como es el caso de violencia psicológica ejercida habitualmente en el acoso moral, se puede admitir excepcionalmente como daño psicológico el Trastorno Adaptativo –los criterios A1 y A2 no tendrían porque darse, pero deberían reunirse los criterios B (reexperimentación), C (evitación), D (aumento de la activación) y F (malestar clínico o deterioro social, laboral o de otras áreas significativas de la actividad del individuo)-. En cualquier caso, el perito o forense habrá de establecer, acorde a las demandas judiciales, una relación causa-efecto entre el estresor y el daño psicológico. Al respecto, la entrevista clínico-forense de Arce y Fariña (2001) posibilita identificar la causa de la sintomatología informada, no así la evaluación psicométrica. Además, una vez identificada la huella psicológica del daño psíquico es preciso controlar que ésta no sea producto de una simulación que, como advierte la American Psyquiatric Association (2000), debe sospecharse en el contexto médico legal. Con estas premisas en mente, creamos y validamos un protocolo para la evaluación forense de la huella psíquica consecuencia de la violencia psicológica (para mayor profundización véase Arce y Fariña, 2007; Arce et al., 2009). Éste consiste en la adopción de una aproximación multimétodo (MMPI-2, entrevista clínico-forense y observación y registro conductual). El protocolo se basa en los siguientes criterios positivos de simulación: falta de consistencia inter-medidas, puntuaciones invalidantes en las escalas de control de la validez F (T>70) y K (T<40) del MMPI-2, un valor T>30 en la configuración F-K, un perfil en V invertida y la detección de estrategias de simulación en la entrevista clínico-forense. Para concluir que se verifica una huella psicológica se ha de constatar ésta inter-medidas y no hallar más de 2 criterios positivos de simulación. En todo caso, el forense o perito psicólogo ha de tener presente las siguientes limitaciones para la redacción y defensa del informe: no toda agresión produce un Trastorno de Estrés Postraumático y la no presencia de un trastorno de Estrés Postraumático no implica que la agresión no sea cierta, sino que no ha dejado, en su caso, huella psíquica. Asimismo, si se observan más de dos criterios de simulación el perito forense habrá de proceder al control de los falsos positivos (verdaderos enfermos informados como simuladores) mediante el uso de los criterios positivos, el registro de sintomatología no accesible a la simulación y el Modelo de decisión Clínica de Cunnien (1997) Todo ello puede verse en Arce y Fariña et al. (2009).

martes, 20 de septiembre de 2011

Parte IX: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. Análisis de la realidad de las declaraciones.

Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce,R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

------------------------------------------------------------------------------------------
Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una novena  entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.


5º. ANÁLISIS DE LA REALIDAD DE LAS DECLARACIONES.
Los protocolos de análisis de contenido basados en categorías que discriminan entre memoria de lo percibido (real) y lo imaginado (no real) fueron creados, en principio, para el testimonio de menores víctimas de agresiones sexuales, pero son igualmente efectivos con adultos (e.g., Bensi, Gambetti, Nori y Guisberti, 2009; Landry y Brigham, 1992; Ruby y Brigham, 1997, Spörer, 1997; Zaparniuk Yuille, y Taylor, 1995), en secuencias de medidas, y en otros casos diferentes a la agresión sexual (i.e., Arce, Fariña y Freire, 2002); Arce y fariña y Vivero, 2007; Spörer, 1997; Porter y Yuille, 1996). En estos nuevos contextos obviamente no todas las categorías son productivas. Así, Landry y Brigham (1992) limitan el uso a 14 categorías con adultos, porque advirtieron que tres de ellas (incomprensión de detalles relatados con precisión; perdón al autor del delito; y detalles característicos de la agresión) sólo eran aplicables a menores, mientras que otras dos (elaboración inestructurada y asociaciones externas relacionadas) no eran productivas. Sin embargo, nosotros encontramos que la categoría perdón al autor del delito era productiva, en declaraciones de adultos, tanto en agresiones sexuales como en amenazas (Arce, Fariña y Freire, 2002) y las categorías detalles característicos de la agresión e incomprensión de detalles relatados con precisión, lo eran en violencia de género (Arce, Fariña y Vivero, 2007).
Deductivamente, en principio deben considerarse todos los criterios en el análisis porque la productividad parece depender del tipo de caso, de las particularidades de la acción a examinar y del perfil sociodemográfico del entrevistado. En todo caso, de no ser productivas o aplicables no se registrarían en el análisis de contenido. A su vez, la combinación de los diferentes sistemas categoriales es posible y efectiva, ya que pueden sumar sus efectos (e.g., Arce y Fariña y Freire, 2002; Arce, fariña y Vivero, 2007; Spörer, 1997; Vrij, 2008; Edward y Bull, 2001; Vilariño, 2007). En concreto, la combinación del criteria Based Content Analysis (CBCA) (Steller y KÖhnken, 1989) y los criterios ampliados del Reality Monitoring (RM) (Spörer, 1997) mejora ligeramente la fiabilidad del Sistema (en simulaciones), producto de añadir al CBCA los criterios información perceptual y operaciones cognitivas del RM (Vrij, 2008). De este estado de la cuestión se desprende que es factible un sistema combinado de todos los criterios de realidad de los diferentes sistemas propuestos en la literatura y que se pueden definir criterios propios de delitos y poblaciones específicas. Para la creación de un sistema combinado partimos de las categorías de realidad (se excluyeron las de validez) de los sistemas de Arntzen (1970), Szewczyk (1973), Trankell (1972), del CBCA (Steller y Köhnken, 1989), RM ampliado (Spörer, 1997) y del Statement reality Analysis (SRA) (Undeustsch, 1967, 1988) y un criterio de Arce y Fariña síntomas sutiles del daño psíquico. A fin de garantizar una independencia de las categorías, tal y como requiere un sistema  metódico, éstas fueron evaluadas en el grado de solapamiento por jueces en tarea Thurstone. Partiendo de las categorías del CBCA, hallamos que las categorías concreción (claridad, viveza en vez de vaguedad) y originalidad de las narraciones (frente a estereotipos) del SRA eran complementarias y distintas de las originales; y que la categoría del CBCA correcciones espontáneas era parte de una más amplia del SRA, correcciones espontáneas, especificaciones y complementaciones de la declaración. Adicionalmente, se concluyó que la categoría detalle característicos de la agresión era preciso redefinirla acorde al contexto de evaluación que, en el caso que nos ocupa, el acoso moral, pasó a ser la observación de los comportamientos constitutivos del acoso moral y cumplimiento de los criterios legales del acoso moral (adviértase que este criterio es de obligado cumplimiento en los casos de acoso en el trabajo). De este modo resultó un sistema categorial compuesto por 24 categorías que se relacionan:
A.      Características generales (los criterios aquí englobados se refieren a la declaración tomada en su totalidad):
1)      Estructura lógica (coherencia y consistencia interna).
2)      Elaboración inestructurada (presentación desorganizada).
3)      Cantidad de detalles (abundancia de detalles o hechos distintos).
4)      Concreción (SRA, viveza en vez de vaguedad).
B.      Contenidos específicos (se evalúan partes específicas del testimonio referidas a la presencia o fuerza de ciertos tipos de descripciones):
5)      Engranaje contextual (ubicación de la narración en un espacio y tiempo).
6)      Descripción de interacciones (cadena de acciones entre el acosado y otros actores).
7)      Reproducción de conversación (réplica de conversaciones).
8)      Complicaciones inesperadas durante el incidente (por ejemplo, interrupciones imprevistas).
9)      Información perceptual (RM, información sensorial tal como sonidos gustos o detalles visuales).
10)  Operaciones cognitivas (RM, codificación inversa, descripciones de inferencias hechas por otros durante el evento).
C.      Peculiaridades del contexto (se incluyen aquí aquellas características de una declaración que aumentan su concreción o viveza):
11)  Detalles inusuales (detalles con baja probabilidad de ocurrencia).
12)  Detalles superfluos (detalles irrelevantes que no contribuyen significativamente a los hechos).
13)  Incomprensión de detalles relatados con precisión (explicitación de detalles que el declarante no comprende pero que realmente si tienen sentido).
14)  Originalidad de las narraciones (SRA, frente a estereotipos).
15)  Asociaciones externas relacionadas (inclusión de información externa a los hechos en sí, pero relacionada con ellos).
16)  Relatos del estado mental subjetivo (referencias a sentimientos, emociones o cogniciones propias).
17)  Atribución ala estado mental del autor del delito (referencias al estado del agresor y atribución de motivos).
D.     Contenidos referentes a la motivación (estos criterios desvelan la motivación del testigo para hacer la declaración):
18)  Correcciones espontáneas, especificaciones y complementaciones de la declaración (SRA, correcciones, especificaciones complementaciones o mejoras de la declaración).
19)  Admisión de falta de memoria (reconocimiento de lagunas de memoria).
20)  Planteamiento de dudas sobre el propio testimonio.
21)  Auto-desaprobación (actitud crítica sobre su propia conducta).
22)  Perdón al autor del delito (perdona los hechos denunciados).
E.      Elementos específicos de la agresión (elementos del testimonio que no se relacionan con la viveza general de la declaración, pero si se relacionan con la acción objeto de juicio):
23)  Detalles característicos de la agresión (descripciones de los comportamientos constitutivos del coso moral y cumplimiento de los criterios legales del acoso mortal. Ver listado en el apéndice).
Sometido a prueba este sistema categorial (Arce, Fariña y Vivero, 2007; Vilariño, 2007), tomando como variable de medida la presencia o ausencia del criterio, hallamos que las categorías estructura lógica, elaboración inestructurada, cantidad de detalles, concreción, complicaciones inesperadas, originalidad de las expresiones, correcciones espontáneas, admisión de falta de memoria, planteamiento de dudas sobre el testimonio, autodesaprobación y sintomatología sutil, discriminaban significativamente entre declaraciones de adultos verdaderas (casos reales contrastados judicialmente) e imaginadas. La presencia de más de 5 criterios garantiza que la declaración está basada en hechos reales sin la comisión del error tipo II (informar una declaración inventada como real, que no es admisible en la práctica forense) con una tasa de error en la correcta clasificación de declaraciones verdaderas en torno al 10%, esto es, aproximadamente el 10% de las declaraciones verdaderas no contendrían más de 5 criterios de realidad por lo que el sistema no informaría de ésta. Entre los criterios productivos ha de estar indefectiblemente el de detalles característicos de la agresión, tanto en lo referido  a la presencia de comportamientos constitutivos de acoso moral, como al cumplimiento de los criterios legales del acoso moral. De no verificarse este criterio en su totalidad no estaríamos ante un caso de acoso moral. En otras palabras, de hallarse daño y realidad de los hechos denunciados habría que buscar otra categoría diagnóstica alternativa al acoso moral, tal como el burnout o el estrés laboral. Pero aún así pueden concurrir otras causas explicativas similares al acoso (p.e., Hirigoyen, 2001; Padial y de la Iglesia, 2002) por lo que procede el estudio de un diagnóstico diferencial del burnout (en el “burnout” no existe intencionalidad de causar daño a una víctima concreta sino que puede afectar por igual a los diferentes trabajadores de una empresa); estrés laboral (en el estrés laboral no existe una intencionalidad perversa); conflicto en el contexto laboral (en el acoso no existe conflicto); maltrato de la dirección ( conductas tiránicas visibles, mientras el acoso es oculto); otras violencias (la física puede ser parte del acoso, pero por si sola no es acoso; la sexual tiene como objeto central la sexualidad, no el trabajo); malas condiciones de trabajo y sobrecarga (no son acoso si no se desvían de lo normal y están planificadas para destruir al acosado) y exigencias profesionales (v.gr., decisiones legítimas que conciernen a la organización del trabajo tal como críticas constructivas, evaluaciones explícitas del trabajo desempeñado, o los cambios de puesto siempre que sean conformes al contrato de trabajo, que son explícitas y dirigidas a todos los trabajadores).
En todo caso, el perito forense habrá de tener en cuenta que el procedimiento valida hechos en su conjunto y no partes aisladas o frases (la unidad de medida es la declaración). De facto, las declaraciones honestas pueden contener hasta un 20% de información inexacta (Köhnken et al., 1999).





domingo, 11 de septiembre de 2011

Parte VIII: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. Análisis de la validez de las declaraciones.

Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce,R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

------------------------------------------------------------------------------------------
Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una octava  entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.


4º. ANÁLISIS DE LA VALIDEZ DE LAS DECLARACIONES.
En línea con el SEG, previamente al estudio de la realidad de las declaraciones es necesario establecer si éstas son una prueba suficiente para tal estudio. Para verificar si la Prueba es (in)suficiente el forense ha de plantearse las siguientes cuestiones, ¿supera la capacidad de memoria del testigo?, ¿contiene toda la información necesaria de los hechos, es decir, forman secuencias completas o incompletas?). La declaración para que pueda someterse a un análisis de la realidad de la misma ha de tener suficiente amplitud (Raskin y Steller, 1989) lo que se traduce en el SEG en que ha de superar la capacidad de memoria del testigo para tener certeza de que no la ha aprendido de memoria y contener un evento narrativo completo de los hechos.
Además, es preciso que las declaraciones sean prueba válida para proceder con el estudio de la realidad de éstas. De hecho, si una prueba no es válida ya no tiene sentido la estimación de la realidad de ésta. Para confrontar si la prueba es (in)válida (con esto damos satisfacción al criterio legal de persistencia en la incriminación) el perito o forense ha de responder a las siguientes preguntas (las categorías de análisis fueron obtenidas de un estudio de la jurisprudencia española de Arce, Seijo y Novo, 2009).
1)      (In)consistencia interna (¿tiene contradicciones internas en el relato?).
2)      (In)consistencia externa (¿es consistente con otras pruebas robustas o incontrovertibles?).
3)      (In)consistente con la anterior (¿hay consistencia en la información central inter-declaraciones?).
4)      Persistencia en las declaraciones (¿son estables las declaraciones en el tiempo en los contextos?).
5)      (In)consistencia con las leyes científicas y de la naturaleza (¿contiene el relato hechos incompatibles con las leyes científicas y de la naturaleza?).
Si la prueba es válida y suficiente para un análisis de la realidad se pasa a éste, pero de no ser válida o suficiente se detiene el análisis. Bajo esta última contingencia, es importante que el forense sea consciente que de la desestimación de la prueba, por ser insuficiente o inválida para la práctica de la prueba psicológico-forense, no se puede inferir que sea falsa y que, el hecho de que la prueba no sea válida o suficiente para un estudio de la realidad, no implica indefectiblemente que carezca de validez legal.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Parte VII: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. Estudio de la motivación.

Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce,R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una séptima entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.

3º. ESTUDIO DE LA MOTIVACIÓN.
El estudio de la motivación se deriva de tres pasos:
-          Contraste de las declaraciones hechas a lo largo del proceso judicial (e. g., procedimiento, sumario, diligencias).
-          El contexto en el que se presenta la denuncia.
-          Los motivos/intereses para presentar una denuncia falsa (criterio legal de ausencia de incredibilidad subjetiva).
Para este estudio es preciso recabar todas las declaraciones del procedimiento judicial. Ahora bien, el valor de éstas es relativo. Es preciso tener en mente que muchas de ellas son transcripciones de lo que el denunciante/demandante ha dicho, con lo cual no reflejan fehacientemente lo testimoniado. Además, el tipo de interrogatorio puede haber mediatizado la respuesta. Así, los interrogatorios llevados a cabo por jueces implican una presión hacia la conformidad en cuestiones percibidas por los testigos como judicialmente deseables (Jones, 1987). Aún es más, los interrogatorios judiciales son dirigidos por los actores judiciales (abogados, fiscales, jueces) de modo que raramente recogen todos los hechos objeto de la denuncia. Como consecuencia, en los casos de acoso en el trabajo no se van a encontrar las tácticas utilizadas por los acosadores (a lo sumo habrá alguna aislada), dirigiéndose, por el contrario, a los criterios legales constitutivos del acoso (frecuencia, daño y duración). Asimismo, las declaraciones se suelen referir a expresiones ( v. gr., me hostigó, acosó, me cambió de lugar de trabajo), no a narraciones de hechos (esto es, un evento narrativo de los hechos) con lo que n o se puede contrastar su fiabilidad y validez, ni establecer una relación de causalidad con el daño. Por ello, la falta de consistencia entre las declaraciones obtenidas ante los peritos y las obrantes en le procedimiento no presupone una invalidez de la prueba ni una falta de persistencia en la incriminación. En su caso, debe explicarse que esta falta de consistencia no es relevante para el análisis de la plausibilidad de la declaración.
El estudio del contexto en el que se produce la denuncia original es de gran interés para el estudio de la motivación pues en él se pueden obtener claves de ésta. Por ejemplo, una situación laboral de ajuste de plantilla es proclive para la presentación de denuncias interesadas. No obstante, el estudio de la motivación no es consustancial para la estimación del valor de la prueba, que es función de la validez y fiabilidad del testimonio, sino que el forense o perito ha de conocer de ella, pues el perito forense ha de tener presentes los efectos en el contenido de las declaraciones de los interrogatorios judiciales; el contexto en que se formuló la denuncia, y los intereses que pueden motivar la denuncia. En consecuencia, la motivación no es criterio para la refutación de la prueba, sino para la justificación de posibles inconsistencias y para que el perito o forense estudie otras hipótesis alternativas al acoso en los hechos denunciados.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Parte VI: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. La Repetición de la obtención de la declaración.

Parte VI: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. La Repetición de la obtención de la declaración.
Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce,R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una sexta entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------

2º. Repetición de la obtención de la declaración.
Los procedimientos tradicionales de análisis de contenido de las declaraciones para establecer su realidad se basan en una única declaración, sometiendo a prueba la persistencia en la incriminación (criterio legal de credibilidad del testimonio), en su caso, con las otras declaraciones obrantes en el procedimiento. Ahora bien, estas declaraciones no son válidas para el contexto forense porque contienen preguntas cerradas, sugestivas coercitivas o dirigidas que contaminan la prueba, a la vez que son poco productivas (e.g, Köhnken, Milne, Memon, y Bull, 1999; Köhnken, Schimossek, Aschermann, y Höfer, 1995), por lo que no sirven para el contraste de la persistencia en la incriminación. En otras palabras, no se da entrada a uno de los modos de contraste de la validez de la información, la consistencia intratestigo, como se denomina en la literatura científica (Wicker, 1975), o la persistencia en la incriminación, como se refiere en la jurisprudencia (p.e., Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Penal, de 28 de septiembre 1988, R.J 7070).  En esta última línea, ya se han dictado sentencias que han anulado el valor de la prueba del análisis de contenido (CBCA y SVA) de las declaraciones basados en una única declaración (v. gr., AP de Pontevedra, Sección 6º, de 21 de enero de 2004). En suma, tanto la metodología científica como la doctrina legal y la jurisprudencia nos demandan más de una declaración para el estudio de la consistencia temporal. Es bien sabido que la repetición de la obtención de la declaración no tiene porqué contaminar los datos (Campos y Alonso-Quecuty, 1999). Con la doble obtención de la declaración se puede llevar a cabo un análisis de la consistencia que, de acuerdo con la hipótesis de Undeutsch (1967, p. 125), debe entenderse en función de la centralidad/periferia del material que entra en contradicción. Así, señala que sólo es relevante la contradicción si afecta a detalles centrales para la acción de juicio. Esto es, la inconsistencia en la información periférica o la omisión de cierta información sólo es importante si es trascendente para la construcción de un evento verdadero. De facto, la mentira deliberada es más consistente que lo vivido (Trankell, 1972). Nosotros, para dar  cabida a las interferencias (teoría de la interferencia del olvido), a la entrada de nueva información (hipótesis constructiva del olvido) y a la  curva del olvido, el tiempo a transcurrir entre entrevista y entrevista lo estimamos en superior a 1 semana (pero no mucho más allá para no dilatar el proceso). Las hipótesis básicas que planteamos son tres. Primera, al ser un evento vital estresante el efecto del desuso será menor (referido al testimonio de víctima y agresor, y, generalmente, contiguo a los hechos). Segunda, una teoría de la racionalidad por parte del mentiroso que se plasma en que la mentira es planificada, aprendida y, por extensión, consistente en el tiempo con lo que no estará mediada por interferencias e información post-suceso (hipótesis constructiva). Para esto, es imprescindible obtener la primera declaración en formato de discurso libre sin ningún interrogatorio, porque a través de éste entraría información post-suceso que el sujeto acomodaría a la nueva reconstrucción. El interrogatorio sólo procedería tras la obtención en discurso libre de la segunda declaración. Tercera, el sujeto que dice verdad, si es correctamente conducido en la entrevista, narra imágenes e información sensorial con lo que la descripción de los hechos aún siendo muy semejante, será de construcción distinta al trascender a esquemas episódicos. En suma, en formato de recuerdo libre la declaración verdadera será menos consistente y aunque el evento sea el mismo, la narración será significativamente distinta tanto en su recuperación como en el contenido (omisiones, elicitación de eventos distintos a los hechos pero relacionados con ellos, inconsistencia en información periférica, recuperación/pérdida de nueva información poco relevante para los hechos). Por su parte, el sujeto mentiroso narra historias aprendidas con lo que las repetirá básicamente igual guiado por un esquema episódico (hipótesis Trankell).

jueves, 1 de septiembre de 2011

Parte V: Apuntes sobre Evaluación Forense del Acoso Moral en el Trabajo. La obtención de la declaración.

Título original: EVALUACIÓN FORENSE DEL ACOSO MORAL EN EL TRABAJO (MOBBING) MEDIANTE EL SISTEMA DE EVALUACIÓN GLOBAL.

Referencia: Arce,R., y Fariña, F. (2011). Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global. En M. Matos, R. Abrumhosa y C. Machado (Coords.), Manual de psicología forense: Contextos, prácticas e dasafios (pp. 375-398).. Braga, Portugal: Psiquilibros Ediçoes. ISBN: 978-989-8333-07-0.
AUTORES: Ramón Arce y Francisca Fariña.
Título: Evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global.
Institución:
·         Departamento de Psicología Social, Básica y Metodología. Universidad de Santiago de Compostela (Espanha).
·         Departamento AIPSE. Universidad de Vigo (Espanha).

----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Nota 1: La información vertida en este artículo está íntegramente extraída del artículo original arriba referenciado, para mayor y mejor conocimiento de la obra original remitimos al lector al estudio de la fuente original.
Nota 2: El presente artículo es una quinta entrega correspondiente a una serie que abordará la evaluación forense del acoso moral en el trabajo (mobbing) mediante el Sistema de Evaluación Global SEG, sistema creado y validado por los profesores D. Ramón Arce y Dña. Francisca Fariña.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------

1º. Obtención de la declaración.
La validez, fiabilidad y productividad de la evaluación forense en relación a este punto dependerá del uso de unos instrumentos para la obtención de la declaración.
Estos instrumentos permiten el análisis de la realidad de las declaraciones.
Para la obtención de las declaraciones en adultos diferenciaremos entre:
a) adultos con plenas capacidades cognitivas.
b) adultos que presentan discapacidad.

Los procedimientos son distintos:
a) para el primer grupo: "La Entrevista Cognitiva Mejorada" (Fisher y Geiselman, 1992).
b) para el segundo grupo: "La entrevista Forense a Discapacitados" (Arce, Novo, y Alfaro, 2000).
Importante: La evaluación del daño o huella psíquica requiere, para controlar la simulación,  de una aproximación multimétodo (Arbisi, 2005).

Las más efectivas:
- las que combinan entrevista con medida psicométrica (Godahart, Rogers, y Sewell, 1995).

Los “formatos de entrevista clínica tradicionales” no son válidos para la evaluación en contextos médico forenses, dado que al someter al sujeto a una tarea de reconocimiento facilitan la (sobre)simulación, al tiempo que dificultan la discriminación entre respuestas honestas y simuladas (Arce, Carballal, Fariña y Seijo, 2004; Arce, Fariña, Carballal y Novo, 2009; Arce, Pampillón y Fariña, 2002).
Formatos de entrevista clínica tradicionales:
-          Structured Clinical Interview for DSM-IV (SCID-IV) (Spitzer, Williams, Gibbon y First, 1995).
-          La Clinician  Administered PTSD Scale for DSM-IV (CAPS) (Blake et al., 1998).
-          La Structured Interview for PTSD (SIP) (Davidson, Malik y Travers, 1997).
-          La PTSD Symptom Scale-Interview (PSS-I) (Foa, Riggs, Daneu y Rothbaum, 1993).
-          La Escala de Gravedad de Síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (Echeburúa, Corral, Amor, Zubizarreta, y sarasua, 1997).
Con el objeto de evaluar el daño  psicológico y la (sobre)simulación, hemos creado y  validado la Entrevista Clínico-Forense (Arce y Fariña, 2001).

Entrevista Clínico Forense: Proceder.
- Tarea de reconocimiento. Se pide a los sujetos que relaten los síntomas, conductas y pensamientos  que advierten en sí mismos sobre la base de una comparación con el estado anterior al delito (¿qué cambio has advertido en tu comportamiento, pensamiento o síntomas a raíz de haber sido víctima de acoso en el trabajo, en comparación con tu estado anterior?, ¿Qué mejoras has notado en tu comportamiento, pensamiento o síntomas a raíz de haber dejado de ser víctima de acoso en el trabajo?). (EEAG del eje V del DSM-IV).
Si los sujetos no responden de "motu propio" les será requerido por medio de preguntas abiertas (eje V DSM-IV), que informen sobre los efectos del acoso en sus relaciones familiares y de pareja (EEGAR), interpersonales (EEASL) y laborales (EEASL).
Finalmente el entrevistador resume lo manifestado en la entrevista de modo que la persona evaluada pueda añadir, complementar o corregir información, y cierra la entrevista con una desactivación emocional.