lunes, 25 de abril de 2011

INVESTIGACIÓN Y DOCENCIA SOBRE MOBBING

Estimados compañeros y compañeras.

El Grupo de Trabajo "psicolegalyforense" está desarrollando las líneas de trabajo sobre Mobbing. Queremos tratar los aspectos sociales, laborales, clínicos y jurídicos del Mobbing desde una perspectiva práctica y teórica.
Necesitamos personas con experiencia en el área (bien desde los RR.HH, la clínica, lo sociolaboral o la jurídica) o profesionales con interés por el Mobbing (psicólogos y abogados laboralístas).

Para más información ponerse en contacto con
Ignacio González.
NºCol. cv06179
Coordinador Grupos "Psicolegalyforense".
grupopsico@cop.es

Un saludo,
Ignacio.

INVESTIGACIÓN CUSTODIA COMPARTIDA

Estimados compañeros y compañeras,

Tras la pasada reunión del mes de marzo en el Colegio de Psicólogos con el "Grupo de Trabajo de Psicología Jurídica" de dicha entidad, se acordarón los siguientes aspectos:

1º. La próxima reunión del grupo de trabajo sobre custodia compartida se celebrará en Mallorca, aprovechando que en dicha localidad se celebrará el "VI Congreso Nacional de psicología Jurídica y Forense". http://sepjf2011.iconference.es/evento/
2º. En dicha reunión se estudiará a fondo la "nueva ley sobre custodia compartida" y las implicaciones de esta sobre la labor del períto psicólogo.
3º. A si mismo el grupo de trabajo en psicología jurídica del cop, está abierto a todos aquellos que esten interesados en unirse a esta labor.
4º. En el mes de mayo, último viernes de mes, nos daremos cita en la sede del COP de Valencia, para continuar con las actividades del grupo sobre custodia compartida.

Para más información podeis consultar la página del cop Valencia y poneros en contacto con su coordinadora. http://www.cop-cv.org/

Saludos cordiales,
Ignacio González
Coordinador Grupos de Trabajo en Psicología Jurídica "psicolegalyforense"

martes, 5 de abril de 2011

Psicología Jurídica Vs Psicología Clínica. Parte V: La Huella Psíquica del Delito.

En busca de la huella psíquica del delito: protocolo de evaluación forense de Arce y Fariña.
Para la medida de la huella psíquica y el control de la simulación, hipótesis a contrastar en la medida de la huella psíquica de un delito, Arce y Fariña ( Arce y Fariña 2005; Arce, Fariña y Pampillón, 2002; Arce, fariña, carballal y Novo, 2006) han creado y validado un protocolo de actuación en función de las respuestas y estrategias seguidas por los simuladores.
Éste parte de la distinción entre criterios positivos, que validan el protocolo, y negativos, que invalidan o mitigan la validez del mismo.
Los criterios positivos serían aquellos que no se detectan en los protocolos de los simuladores, identificando, los estudios de campo, como tales la no evitación de respuestas y la deseabilidad social (luego la Escala de interrogantes del MMPI -informando de abstención en las respuestas- y Escala L -informando de posible invalidez por D.S.- han de tomarse en la dirección de " validez del protocolo").
Por otro lado, los criterios negativos, esto es, observados en los protocolos de los simuladores, fueron:
1) los sistemas de medición (MMPI, entrevista u otros), no detectan, en protocolos válidos, enfermedad mental, luego, si los instrumentos de medida no detectan enfermedad mental alguna, no se puede sostener la misma en el contexto legal.
2) las escalas de control de validez del MMPI y sus combinaciones detectan simulación.
3) la detección de alguna estrategia de simulación en la entrevista.
4) la ausencia de concordancia inter-medidas. El primer criterio es eliminatorio, os sea, si la enfermedad no es medible, no se puede sostener una huella psíquica en la victimización. Los restantes, en si mismos, no son determinantes, con lo que se requerirá, cuando menos, la complementación de dos criterios y el estudio de las hipótesis alternativas para concluir en relación a la simulación de la huella psíquica.
Para estos últimos indicios de no validez formularon el concepto de invalidez convergente que requiere de, al menos, dos indicios de invalidez totalmente independientes para invalidar un protocolo de actuación.
Estos indicios, dieron lugar al siguiente protocolo:
a) Anamnesis o estudio de los antecedentes.
b) Evaluación psicométrica (tarea de reconocimiento de síntomas) y Entrevista clínico-forense (tarea de conocimiento). La primera medida a tomar ha de ser a través de la entrevista para controlar el efecto del aprendizaje de la tarea psicométrica en la tarea de conocimiento. En lo referente a la concordancia inter-medidas debe tenerse presente que ésta no va a ser total.
c) Análisis de la consistencia interna de las medidas: escalas de control de los instrumentos psicométricos, y, en la entrevista, análisis de contenido en busca de las estratégias habituales de simulación. Que son para el MMPI 2: escalas de no respuestas (L, F, y K), los indicadores adicionales de validez del protocolo (F posterior, TRIN, VRIN), así como los índices que se han mostrado efectivos en la detección de la simulación de trastornos, (el índice F-K y el perfil en V invertida ( Duckworth y Anderson, 1995)). Si la evaluación psicométrica se obtiene a través del SCL-90-R (Derogatis, 2002), las escalas de validez serían la PST, PSI, GSI y PSDL. Por su parte, las entrevistas se someten a un análisis de contenido tomando comno categorías las estrategias que siguen los simuladores en las entrevistas: evitación de respuestas, síntomas raros, combinación de síntomas, síntomas obvios, consistencia de síntomas, síntomas improbables, agrupación indiscriminada de síntomas y severidad de síntomas.
d) Es aconsejable que dos evaluadores, por separado, lleven a cabo la evaluación, con lo que se podrá contrastar la consistencia inter-evaluador, además de controlar posibles sesgos de medida e interpretación en el evaluador.
e) Estudio de fiabilidad de la evaluación: consistencia interna, inter-medidas, inter-contextos (antecedentes, pruebas documentales...) e inter-evaluadores (Wicker, 1975).
f) control de falsos positivos, esto es, enfermos reales, a través de un estudio de los antecedentes e historia general del sujeto, de las hipótesis alternativas en cada indicador de no validez (Roig fusté, 1993, Graham, 2000), y del cumplimiento de los criterios del Modelo de decisión Clínica para el establecimiento de la simulación (Cunnien, 1997).
g) estudio psicológico de la huella psíquica. las medidas clínicas revisadas anteriormente proporcionan datos respecto a lo que legalmente se denomina evaluación biológica, pero ésta requiere, también según la demanda legal, de lo que llaman evaluación psicológica en la que se clarifique la relación entre la huella psíquica medida y la huella psíquica esperada para ese caso. Si bien la huella psíquica tiene como referencia el TEP, ha de tenerse un cuidado especial con las medidas indirectas del mismo (p.e., hipocondriasis, histeria, depresión, andiedad, distimia, aislamiento social, inadaptación social), que pueden servir como potenciadores del TEP pero no sustituirlo, al tiempo que ha de tenerse en cuenta que estas no son consistentes inter-delito. Así, en accidentes de tráfico la comorbilidad se relaciona con desórdenes en el estado del ánimo (depresión y distimia) (Blanchard y Hickling, 2004) en tanto que en malos tratos con depresión, inadaptación social y ansiedad (Echeburúa y Corral, 1998). Además, es preciso descartar otras causas al margen del acto delictivo. Por ejemplo, la unión de un proceso de separación con malos tratos puede no permitir diferenciar cuál es el origen del trastorno dado que ambas contingencias producen una huella psicológica semejante. En todo caso, el perito ha de tener en cuenta las siguientes máximas: no todos los actos delictivos producen un TEP en la víctima; y la no presencia del TEP no implica que la agresión no haya ocurrido.
h) Finalmente, también se puede poner a prueba la validez discriminante. En otras palabras, realizar una medida no relacionadda con el caso, tal como de valores o personalidad ( 16-PF, SIV), esperando que no presente relación alguna con la evaluación objetivo y se descarte un intento de manipulación de la imagen, tanto en positivo como en negativo.
La impresión resultante sobre la simulación se ha de ajustar a las siguientes categorías: probablemente simulador o probablemente no simulador. Es importante utilizar términos probabilísticos puesto que la evaluación psicológica está sujeta a error.



Título: Evaluación Psicológica en casos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal?.
Institución: departamento de Psicología Social, Básica y Metodología, Universidad de Santiago de Compostela.
Autor: Ramón Arce.
Referencia: Arce, R. ( 2007). Evaluación psicológica en caos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal? En J. Romay (Ed.), Perspectivas y retrospectivas de la psicología Social en los albores del Siglo XXI. Madrid: Biblioteca Nueva. ISBN.: 978-84-97422-777-7.

Ignacio González Sarrió.
Coordinador G. Grupos de Trabajo.
"Psicolegalyforense"

lunes, 4 de abril de 2011

Psicología Jurídica Vs Psicología Clínica. Parte IV: La entrevista Clínico-Forense.

La Entrevista Clínico-Forense:

Arce y Fariña (2001) han propuesto y validado un formato de entrevista adecuado a los objetivos de obtención de la huella psíquica sin facilitar la simulación, al tiempo que cuenta con unos controles de la validez del protocolo a través del estudio de las estrategias de simulación: la Entrevista Clínico-Forense. Ésta, que ha de ser llevada a cabo por un entrevistador entrenado y con conocimientos de psicopatología, se estructura en torno a los siguientes pasos:

1º. Presentación de la entrevista, del objeto y procedimiento.
2º. Pedir a los sujetos que relaten en formato de discurso libre los síntomas, conductas y pensamientos que tienen en el momento presente en comparación con el estado anterior al delito (EEAG del DSM-IV-TR).
3º. Reinstauración de contextos: si los sujetos no responden de motu propio, les será requerido que informen igualmente sobre sus relaciones familiares ( EEGAR en el DSM-IV-TR); relaciones Sociales ( EEASL en el DSM-IV-TR) y relaciones laborales (EEASL).
4º. Construcción de una rejilla de síntomas (DSM-IV-TR) o recurrir a listado de síntomas.
5º. Ajustar los síntomas a trastornos.
6º. La detección de los síntomas responde a dos métodos complementarios: expresión directa del sujeto e inferencias de los codificadores tras analizar los protocolos.
7º. Control de la fiabilidad a través del estudio de las siguientes estrategias de simulación: evitación de respuestas, síntomas raros, combinación de síntomas, síntomas obvios, inconsistencia de síntomas, síntomas improbables, agrupación indiscriminada de síntomas y severidad de síntomas.

La entrevista Clínico-forense, si bien se ha mostrado fiable, válida y productiva en diferentes contextos de evaluación forense tal como casos de agresión sexual e intimidación ( Arce, Fariña y Freire, 2002), violencia de género (Arce y otros, 2004), accidentes de tráfico (Arce, Fariña, Carballal y Novo, 2006) o de un trastorno mantal no imputable ( Arce, Fariña y Pampillón, 2002), por si sola no es prueba suficiente pues puede conducir a errores de omisión (no detectar huella cuando la hay) y falsas alarmas (informar de simulación cuando no es tal).

En conclusión, evaluación clínica y forense no son intercambiables y ésta última no es posible aboradarla desde una única medida bien sea psicométrica bien a través de entrevistas, siendo necesario proceder a una aproximación multimétodo en la que se combinen técnicas de medida basadas en una tarea de reconocimiento ( p.e. instrumentos psicométricos) y de conocimiento (v.gr., entrevista).

Título: Evaluación Psicológica en casos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal?.
Institución: departamento de Psicología Social, Básica y Metodología, Universidad de Santiago de Compostela.
Autor: Ramón Arce.
Referencia: Arce, R. ( 2007). Evaluación psicológica en caos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal? En J. Romay (Ed.), Perspectivas y retrospectivas de la psicología Social en los albores del Siglo XXI. Madrid: Biblioteca Nueva. ISBN.: 978-84-97422-777-7.

Ignacio González sarrió.
Coordinador General Grupos de Trabajo.
"psicolegalyforense"

domingo, 3 de abril de 2011

Psicología Jurídica Vs Psicología Clínica. Parte III. Instrumentos de Evaluación.


De los Instrumentos de Evaluación en la Práctica Clínica y Forense.
Los instrumentos de evaluación psicológica se agrupan en torno a tres modalidades:

- Observación y registro conductual.
- Instrumentos psicométricos.
- Entrevista.

Todos ellos son herramientas útiles tanto en clínica como en forense, pero su aplicación es diferente.

1º.- Observación y registro de conducta, para el clínico el objeto es la observación de aquellos síntomas que no son o no pueden ser informados por el paciente (p.e. lenguaje raro o desorganizado). Por su parte, el forense no sólo registra la sintomatología de la que el paciente no puede informar sino toda aquella otra que pueda entrar en contradicción con lo informado por el sujeto (p.e. "se observan comportamientos agresivos y falta de control de impulsos cuando el sujeto manifiesta ser autocontrolado").

2º.- En cuanto a los instrumentos psicométricos a usar en la práctica forense han de ser fiables y válidos a fin de que los resultados puedan ser replicados por otro perito (se descartan aquellos instrumentos no válidos o que no se haya estimado su fiabilidad).
Han de medir el estado clínico general del sujeto al tiempo que proporcionan una medida directa o indirecta del TEP.
No han de circunscribirse a poblaciones a poblaciones clínicas o psiquiátricas.
Han de contar con medidas de la validez de las respuestas del sujeto.

La mayoría de los instrumentos psicométricos habituales en la evaluación clínica no cumplen estos requisitos por lo que no son válidos para la práctica forense.

¿Qué implica esta situación?, que el instrumento psicométrico más utilizado en la práctica forense sea el MMPI.
También de  dispone del SCL-90-R.

No obstante la evaluación psicométrica, no es prueba suficiente para la evaluación forense porque:
No proporciona diagnósticos sino impresiones diagnósticas.
No clasifica correctamente a todos los simuladores.
El diagnóstico de simulación es compatible con la formulación de otras hipótesis alternativas.
Constituye una tarea conducente a la simulación.


3º.- La entrevista, es quizás el más relevante de los instrumentos de obtención de información para la evaluación de la Salud Mental.
La mayoría de los modelos de entrevista que acompañan a los manuales de clasificación de las enfermedades mentales de al American Psychiatric Assocciation, no son productivas para la detección de la simulación y favorecen las respuestas tendenciosas o propiciadoras de simulación. Lo mismo ocurre en " la escala de Gravedad de Síntomas del TEP".
Recordar que la literatura advierte que los sujetos en evaluación forense son capaces de reconocer la sintomatología que sería propia de su hipotético estado mental e incluso discriminarla de otra no esperada.

Título: Evaluación Psicológica en casos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal?.
Institución: departamento de Psicología Social, Básica y Metodología, Universidad de Santiago de Compostela.
Autor: Ramón Arce.
Referencia: Arce, R. ( 2007). Evaluación psicológica en caos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal? En J. Romay (Ed.), Perspectivas y retrospectivas de la psicología Social en los albores del Siglo XXI. Madrid: Biblioteca Nueva. ISBN.: 978-84-97422-777-7.

Ignacio González
Coordinador Grupos de Trabajo.
psicolegalyforense.

"Psicología Jurídica Vs Psicología Clínica. Parte II: Simulación y Disimulación"

Por otra parte, al tratarse de un contexto médico-legal (así lo define el manual DSM-IV-TR), se ha de sospechar simulación.?, es "la producción intencionada de síntomas físicos o psicológicos desproporcionados o falsos, motivados por incentivos externos como por ejemplo escapar de una condena".
¿Qué es la Simulación?.
La simulación (y así lo avalan estudios como el de Rogers (1997) –revisión de los diagnósticos clínicos-) se puede concluir que no se encuentra como diagnóstico clínico, al carecer de interés clínico y su diagnóstico ser contrario a la práctica clínica. Se da por cierta la información que el paciente da al clínico, dado que se supone que el primero acude al especialista por sentirse enfermo y, por tanto, un diagnóstico de simulación sería paradójico.
Por otra parte, el citado manual, ni siquiera menciona el concepto de disimulación.
es la ocultación intencionada de sintomatología clínica para obtener algún beneficio. Esta situación se da en determinadas casuísticas judiciales, en las que la ocultación de síntomas puede derivar en la obtención de beneficios o evitar perjuicios como en los casos de guardia y custodia de menores por parte de los progenitores.
¿Qué es la disimulación?,
Por tanto la disimulación es una categoría diagnóstica que ni siquiera tiene cabida en la evaluación clínica tradicional.
Por tanto, la evaluación clínica no puede generalizarse a la práctica forense ni al contrario, porque los objetos de evaluación son distintos, además la clínica no contempla los diagnósticos de simulación/disimulación de ineludible consideración en la evaluación forense.
La más importante consecuencia es la necesaria revisión de los instrumentos de evaluación psicológica que se utilizan en el área forense.

Título: Evaluación Psicológica en casos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal?.
Institución: departamento de Psicología Social, Básica y Metodología, Universidad de Santiago de Compostela.
Autor: Ramón Arce.
Referencia: Arce, R. ( 2007). Evaluación psicológica en caos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal? En J. Romay (Ed.), Perspectivas y retrospectivas de la psicología Social en los albores del Siglo XXI. Madrid: Biblioteca Nueva. ISBN.: 978-84-97422-777-7.

Ignacio González
Coordinador Grupos de Trabajo.
psicolegalyforense.

¿Qué implican estas diferencias?.

"Psicología Jurídica Vs Psicología Clínica Parte I": La evaluación Psicológica en el contexto Legal.


Diagnóstico clínico y forense:La evaluación psicológica" en el contexto legal es, la interpretación de los datos clínicos para un contexto legal específico, luego las consideraciones psicopatológicas no son de aplicación directa al contexto legal, sino que ha de ajustarlas a los preceptos legales aplicables a cada caso.


En la relación Víctima, delito y victimización es necesario precisar que, el delito es la causa que motivan las víctimas, mientras que las consecuencias son las secuelas que se generan en las víctimas y que se conoce como victimización.

En cuanto a las consecuencias o secuelas (victimización) se encuentra el daño físico, psíquico (lesión mental o sufrimiento emocional) y material.

¿Cómo se define el daño psíquico?. Mediante la medida de los efectos de un acto delictivo sobre la salud mental de la víctima.


¿Cómo se observan dichos efectos?,  a través de lo que se conoce en la práctica forense como la huella propia de un hecho delictivo.


¿Qué denominación recibe dicha huella producida por un hecho delictivo en la persona de la víctima?, Trastorno de Estrés Postraumático (TEP).

El T.E.P se encuentra presente de forma sistemática en aquellas personas que han sobrevivido a diferentes situaciones traumáticas (agresiones sexuales, desastres naturales, guerras, secuestros, tortura o accidentes). Ver (Echeburua, 1992., Hodgkinson et al., 1995., Alburqueruqe, 1992., Blanchard et al., 1996).
Para estas situaciones, en términos de evaluación clínica, encontramos diferentes diagnósticos (hipocondriasis, histeria, depresión, ansiedad, inadaptación social, trastorno adaptativo, distimia….), es decir, para la práctica clínica, encontramos que pueden existir distintos diagnósticos primarios, uno primario y otro u otros secundarios, o sea, comorbilidad. Sin embargo, en la práctica forense sólo es de interés el diagnóstico de TEP al tiempo que es preciso vincular éste con el objeto del delito o acción a juzgar.

¿Qué implica esto?, implica que solo y exclusivamente el TEP responde a la huella psíquica y, además en el contexto legal es necesario establecer inequívocamente que es consecuencia del acto a juzgar y no de otra causa o de la interacción con otra causa.


Título: Evaluación Psicológica en casos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal?.
Institución: departamento de Psicología Social, Básica y Metodología, Universidad de Santiago de Compostela.
Autor: Ramón Arce.
Referencia: Arce, R. ( 2007). Evaluación psicológica en caos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal? En J. Romay (Ed.), Perspectivas y retrospectivas de la psicología Social en los albores del Siglo XXI. Madrid: Biblioteca Nueva. ISBN.: 978-84-97422-777-7.

Ignacio González Sarrió.
Coordinador G. Grupos de Trabajo
"psicolegalyforense"


 

sábado, 2 de abril de 2011

"Psicología Jurídica y Psicología Clínica: Hermanas pero distintas"

 









Estimados lectores,

A partir de este primer anuncio de artículo, iremos subiendo fragmentos e impresiones extraídas del artículo "Evaluación Psicológica en casos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal?".

Ref. Arce, R. ( 2007). Evaluación psicológica en caos judiciales ¿Es la evaluación clínica tradicional válida para el contexto legal? En J. Romay (Ed.), Perspectivas y retrospectivas de la psicología Social en los albores del Siglo XXI. Madrid: Biblioteca Nueva. ISBN.: 978-84-97422-777-7.
Institución: departamento de Psicología Social, Básica y Metodología, Universidad de Santiago de Compostela.
Autor: Ramón Arce.

Hemos concluído que la mejor forma de presentar y dar a conocer las conclusiones del artículo (a  nuestro parecer de un grandísimo interés para todos aquellos profesionales que pretendan ejercer en el ámbito de la psicología jurídica), es haciendolo por partes y presentando conclusiones de dicho artículo, por lo cuál remitimos al lector a la fuente original si quiere obtener el máximo de la información.

Sin duda, la temática que aborda el artículo así como la rigurosidad del mismo, suscita un interés creciente en el lector. Os invitamos sinceramente a su lectura.

Fdo.
Ignacio González Sarrió.
Coordinador general grupos de Trabajo.
"psicolegalyforense"